En una nueva entrega de ‘Entrometidos en la tele’, Tomás Dente y su equipo analizaron la polémica que alcanzó a Yanina Latorre después de que se viralizaran capturas de pantalla en las que, desde las cuentas de Instagram de su madre, Dora Caamaño, y su hermana, Maite Arruza, se ofrecían entradas para el partido despedida de Lionel Messi de la Selección argentina en el Monumental. Las localidades aparecían publicadas por cifras que superaban los $650.000 y $700.000, lo que provocó una ola de críticas e insultos hacia la conductora y su entorno familiar.
Frente a la repercusión, Latorre realizó un descargo en su programa radial de ‘El Observador’ y se desligó por completo de la situación. Aseguró que ni ella, ni su esposo Diego, ni sus hijos tuvieron relación con lo ocurrido y que se enteró a través de las redes sociales. Además, responsabilizó directamente a su hermana por organizar la reventa y utilizar el perfil de su madre, de 86 años, para promocionar las entradas aprovechando la cantidad de seguidores. La conductora calificó lo sucedido como una vergüenza familiar y un papelón.
Durante el debate, Dente consideró que la periodista no debería asumir la responsabilidad por las acciones de otros integrantes de su familia y destacó que hubiera decidido enfrentar públicamente la controversia. “Bastante que dio la cara y está explicando”, sostuvo el conductor, quien remarcó que otra persona podría haber optado por mantenerse al margen. Andrea Bisso coincidió en poner el foco en el conflicto familiar y consideró que, aunque Latorre se mostró tranquila durante su descargo, la discusión privada con su hermana debió haber sido mucho más intensa.
El conductor de Net TV planteó entonces si existía la posibilidad de que quienes ofrecieron las entradas hubieran actuado por desconocimiento, pese a señalar que se trataba de una práctica ilegal. Adriana Aguirre rechazó esa hipótesis y sostuvo que en Argentina es conocido que la reventa de localidades para partidos o espectáculos es ilegal, aunque recordó que existen otros países donde está permitida. “No puede hacerse cargo de los problemas de la familia Yanina”, concluyó la actriz al separar nuevamente a la chimentera de las acciones atribuidas a sus familiares.
El conductor cerró el análisis con un cuestionamiento que fue más allá de la discusión sobre la responsabilidad de Latorre y apuntó al mecanismo de la reventa. Para Dente, también existe un problema moral cuando alguien obtiene un beneficio económico a partir del deseo de otra persona de asistir a un evento. “Uno lucra con la necesidad de la gente, con la desesperación y el deseo”, expresó, y ejemplificó que un fanático podría incluso endeudarse para pagar varias veces el valor original con tal de no perderse un espectáculo que considera irrepetible.