En una nueva entrega de ‘Entrometidos en la tele’, Tomás Dente y su equipo analizaron el caso de Florencia Guerra Sodero, la jugadora amateur de pádel que fue apartada de la delegación argentina luego de publicar en sus redes sociales un mensaje antisemita. La deportista había anunciado que representaría al país en el próximo Torneo Panamericano de Libres Amateur, pero su publicación, que incluía la frase “excepto judíos: ustedes no son bienvenidos”, provocó un fuerte repudio y derivó en su separación preventiva por parte de la Asociación de Pádel Argentino (APA) y en la apertura de un procedimiento disciplinario.
A partir del episodio, Dente cuestionó duramente a Guerra Sodero, pero también utilizó sus dichos para plantear una discusión política más amplia. El periodista apuntó contra quienes, según su postura, defienden públicamente la causa palestina y determinadas banderas vinculadas con los derechos humanos, pero no se manifiestan de la misma manera frente a expresiones antisemitas. En ese sentido, se preguntó qué ocurre con quienes se identifican con esos movimientos y sostuvo que existe una contradicción entre defender a las minorías y, al mismo tiempo, discriminar a la comunidad judía.
El conductor también cuestionó lo que definió como “un grupo de gente” que, según afirmó, se atribuye una autoridad moral para señalar y descalificar a quienes piensan diferente. En su intervención, Tomi apuntó contra sectores que, de acuerdo con su planteo, utilizan términos como “facho” o “nazi” para referirse a sus adversarios políticos, mientras que él considera que incurren en contradicciones al sostener determinadas posiciones internacionales. Para el periodista, el caso de la deportista expuso una problemática que excede la publicación de una sola persona.
En uno de los pasajes más contundentes de su intervención, Dente sostuvo que lo ocurrido con la jugadora representa, según su interpretación, una manifestación directa de antisemitismo. “Ahora ellos defienden terroristas, de eso no se vuelve”, afirmó, antes de cuestionar que, a su entender, no hubo suficientes repudios hacia lo ocurrido. También sostuvo que la polémica no debía quedar reducida a la figura de la jugadora, a quien definió como “el emergente de todo un grupo”.
Finalmente, el conductor cerró su análisis insistiendo en que, según su visión, existe una contradicción entre determinados discursos progresistas y las expresiones discriminatorias contra los judíos. “Ellos te dicen nazi pero son los primeros en discriminar a los judíos porque esto es antisemitismo en su expresión más llana”, afirmó. Sus declaraciones trasladaron así el foco del caso desde la sanción deportiva aplicada a Guerra Sodero hacia un debate más amplio sobre antisemitismo, discriminación, posiciones políticas y las reacciones frente a los discursos de odio.