En la última emisión de ‘Entrometidos en la tele’ Tomás Dente y su equipo profundizaron en la feroz interna que sacude los pasillos de América TV tras confirmarse el final de ‘A la tarde’. El anuncio del levantamiento del ciclo de Karina Mazzocco no solo generó malestar entre los trabajadores sino que desató un conflicto inesperado con Mariana Fabbiani. La conductora de ‘DDM’ fue señalada por tener una actitud burlona ante la desgracia de su colega lo que provocó una guerra de indirectas entre las productoras Mandarina y Jotax a través de las redes sociales oficiales.
Ante ello Dente no dudó en calificar la situación de Mazzocco como peliaguda debido a que la relación con las autoridades del canal se encuentra en su peor momento. Según el periodista el hecho de que Karina no agradeciera a la emisora en su discurso de despedida dejó en evidencia una fractura que parece definitiva. Para el conductor de Net TV América no tendría intenciones de retener a la presentadora ya que este episodio expuso las históricas rispideces que existen entre las principales figuras de la tarde.
En medio del análisis sobre los pasillos de Fitz Roy el conductor también aprovechó para responder a la información brindada en ‘LAM’ sobre una supuesta pelea a los gritos con su compañera Andrea Bisso. Dente reconoció que es una persona impulsiva debido a sus raíces familiares y que prefiere resolver las diferencias de manera frontal aunque sea a través de discusiones elevadas. El periodista se hizo cargo de sus gritos y aseguró que en su equipo las cosas se aclaran de forma directa para evacuar cualquier tipo de duda sobre el vínculo profesional.
La crítica más dura llegó cuando comparó su propia transparencia con la imagen que proyecta Fabbiani en la pantalla de América TV en donde el periodista afirmó que está cansado de ver en televisión a conductores que venden espejitos de colores y que enmascaran pedidos de disculpas con justificaciones de baja calidad. El conductor cuestionó la supuesta amabilidad de Fabbiani y lanzó una advertencia al público para que desconfíe de los personajes que se muestran siempre risueños frente a las cámaras mientras ocurren conflictos graves detrás de escena.
El conductor concluyó su descargo reafirmando que prefiere ser noticia por sus gritos antes que por actitudes que considera falsas hacia sus propios colegas de industria.