En la última entrega de ‘Fiestas Argentinas’, César Tapia presentó una detallada cobertura sobre las celebraciones del 148° aniversario de la ciudad de Colonia Caroya, en la provincia de Córdoba. Las festividades centrales se llevaron a cabo durante el fin de semana del 14 al 16 de marzo, en conmemoración de la fecha fundacional de la localidad.
El programa de turismo visibilizó cómo la comunidad logró amalgamar su cumpleaños con la 55° edición de la Fiesta Provincial de la Vendimia y la Sagra Nacional de la Uva, configurando un mega evento que atrajo a visitantes de todo el país y que inundó las calles caroyenses de tradición, música y gastronomía típica.
Durante la emisión, el equipo compartió diversos testimonios de los asistentes y organizadores, entre los que se destacó la palabra de la intendenta local, Paola Nanini, quien calificó como una “maravillosa coincidencia” que el aniversario fundacional coincidiera de manera exacta con el día de la tradicional Sagra. “Estas coincidencias sirven para que podamos festejar el cumpleaños a pura tradición típica nuestra, como esta de compartir el vino, compartir la mesa, cantar canzonettas e interpretar danzas italianas. Colonia Caroya es esto: respeto a nuestros abuelos, a nuestros nonos y a nuestra producción típica”, expresó la funcionaria ante las cámaras.
La enviada especial del programa aportó su mirada sobre el fenómeno turístico que representa la localidad cordobesa dentro del mapa nacional, remarcando la potencia de la identidad heredada de los inmigrantes friulanos. Al respecto, la cronista señaló que la propuesta cultural de la ciudad genera que el público regrese de forma constante, recibiendo contingentes de diversas provincias que buscan conectar con aquellas raíces europeas. Ante este análisis, Nanini reforzó el concepto con una llamativa frase que le transmitieron turistas extranjeros: “Una familia nos decía que Colonia Caroya es la mezquita de la comunidad italiana, y que ningún italiano en Argentina puede estar sin conocer este lugar”.
El momento más enriquecedor del bloque se dio cuando la jefa comunal repasó la particular historia de los pioneros y reveló el motivo por el cual las costumbres se mantuvieron intactas a lo largo de las décadas. Nanini relató que, tras la fundación, los inmigrantes pasaron casi 30 años sin comunicarse con otras ciudades vecinas. Lejos de responder a una actitud parca o a cuestiones religiosas, la intendenta explicó que los fundadores venían de sufrir la guerra y sentían un profundo temor hacia un entorno desconocido, sumado a la dificultad idiomática para dominar el español. Ese aislamiento inicial forzado provocó que se conservaran intactos el idioma furlán, el juego de la mora y las recetas originales del salame y el vino.