Más allá de lo que fue el cumpleaños número 99 de Mirtha Legrand, la televisión argentina nuevamente se vio revolucionada por el comienzo de Gran Hermano Generación Dorada que tuvo el regreso de algunos exparticipantes de hace más de una década, famosos, exjugadores, influencer y extranjeros que buscarán quedarse con el premio mayor. Entre ellas, se encuentra Jenny Mavinga que nació en el Congo y se mudó a la Argentina, más precisamente a La Plata.
La africana residió en la Ciudad de las Diagonales hace 23 años junto a su expareja, dio a luz a Samira y Rubí y ahora encontró una nueva oportunidad en el reality más visto de la pantalla chica nacional. “Vine a la Argentina porque creí en el amor, vine con mi ex. Tengo a mis hijas, de 11 y 15. Lo que extraño, sacando a mis hijas es la joda, porque me encanta“, sostuvo en su presentación antes del ingreso a la casa.
Si bien se mostró alegre de tener la chance de hacer su juego en GH, dejó en claro que posee una personalidad fuerte, es sincera y no va por atrás. No se lleva bien con ambientes desordenados, con olor o sucios y mucho menos con las personas falsas o que no muestran su verdadera forma de ser, pero reveló que detrás de todo esto hay una mujer con códigos, empatía y una gran bondad.
El concurso comandado por Santiago del Moro tuvo las sorprendentes convocatorias de Andrea del Boca y Brian Sarmiento, actriz y exfutbolista respectivamente, pero con Jenny Mavinga que no se sintió menos y reconoció: “Quiero entrar a la Casa del Gran Hermano porque creo que lo que voy a dar va a ayudar a muchas mujeres y voy a ganar“.
En Gossip, programa conducido por Leo Arias y Anamá Ferreira, repasaron la presentación de la participante nacida en el extranjero y como “marcó la cancha” a los primeros ingresantes de la casa de Gran Hermano Generación Dorada. “Me considero buena madre sin tener experiencia. Hago todo por mis hijas y vine a Argentina cuando tenia 17 años, me casé, tuve a mis hijas y me separé a los tres años. Luego conocí a mi actual compañero de vida“, expresó Mavinga.