Los casos de hígado graso en infantes son cada vez más frecuentes al punto de que 1 de cada 6 comienzan a gestar esta enfermedad crónica y que consta en la acumulación excesiva de grasa en las células hepáticas. En Intelexis, programa conducido por el doctor Guillermo Capuya, dialogaron con la médica especialista en pediatría Adriana Pasqualini para comprender más al respecto.
Y agregó: “Hay más tendencia en los chicos con sobrepeso y obesidad en la población mundial, pero también se puede dar en chicos delgados. Tiene que ver con resistencia a la insulina o algunos factores genéticos. Normalmente el hígado tiene muy poca grasa, pero cuando hay una producción exagerada porque se come mucho o no se gasta tanto la grasa comienza a ponerse dentro de las células. Al principio no tendremos dolores ni síntomas, pero de no verlo a tiempo se lastimará y vendrá la inflamación, si no hacemos nada cicatrizará dejando una fibrosis y dejando de funcionar llevando a que se necesite un trasplante“.
La obesidad está presente en el 16% de los infantes a nivel mundial. “Cuando se detecta y hay que comunicárselo a las familias, tenemos que cambiar un estilo de vida que llevó a esto. Esto es reversible, no requerirá medicamentos y solamente cambiar un estilo de vida con ayuda y constancia. El hígado vuelve a ser normal rápidamente, a veces en seis meses ya ves una ecografía normal”, explicó Adriana Pasqualini.
“Tenemos un envión de chicos que se verán afectados por esto, pero se está revirtiendo y hay más conciencia de que nos fuimos perjudicando sin querer. Por lo tanto, hay más conciencia de actividad física, alimentación, etcétera. Estamos llegando a una cúspide y me parece que de seguir asi podemos empezar a mejorar”, vislumbró en referencia a los casos que se puedan registrar en menores en Intelexis.