El caso del ciudadano israelí Gilad Pereg (40) dio la vuelta por los medios de comunciación de todo el mundo. Se trata del hombre que en enero de 2019 asesinó a su madre y a su tía, de la misma nacionalidad, en la ciudad de Mendoza.
La semana pasada se llevó adelante el juicio y el acusado debió ser desalojado de la sala de audiencias porque no paró de “maullar” desde que comenzó el juicio por jurados. Los hechos llevaron a que la fiscalía pidiera un fallo “unánime” y fuera declarado “culpable”.
Según el informe del psiquiatra forense, el acusado “está loco, tiene delirio de transformación corporal y es inimputable”. Pereg fue retirado de la sala de audiencias por efectivos de la policía provincial y alojado en una habitación contigua debido a que no paraba de maullar ante las preguntas de la jueza.
El juicio oral se está desarrollando en la Sala 15 del Polo Judicial y finalizará el 3 de noviembre. Por lo pronto, el hombre se encuentra frente a una condena a prisión perpetua o ser declarado inimputabe e internado en un neuropsiquiátrico.
“Cuando compraba armas, él no iba diciendo miau miau…sabía bien qué arma comprar”, dijo el fiscal Fernando Guzzo ante el jurado popular, a quienes les admitió que si bien “es obvio que es una persona fuera de lo común, eso no lo hace inimputable”.