La reforma laboral es una de las propuestas legislativas que se pregona desde el oficialismo a cargo de Javier Milei y genera cierta incertidumbre respecto a sus artículos: qué pasará con las indemnizaciones, despidos y demás cuestiones que se aclararán una vez que sea discutido en ambas Cámaras del Congreso de la Nación.
En este sentido, hay varios interrogantes en caso de cómo funcionaría o la comenzarían a aplicar los empleadores y cómo repercutiría en los empleados. Natalia Ponce de León, abogada, planteó en una nueva emisión de Jubilate en vivo que muchas personas le consultaron al respecto, por lo que se tomó una sección del programa para explicar y aclarar algunas cuestiones.
“Falta que se apruebe en el Congreso de la Nación y ver qué sí y qué no, qué queda como ley. Se implementa un Fondo de Asistencia Laboral (FAL) financiado por el empleador para cubrir indemnizaciones por despido sin litigiosidad. Esto está bueno porque es una manera de no encontrarte al momento de ser echado con que el empleador no tiene dinero”, es un fondo para que cuando te despidan esté lo que te corresponde”, comenzó diciendo la letrada.
Y agregó sobre otro ítem: “Habilita un blanqueo laboral, permite regularizar trabajadores eliminando multas, sanciones y deudas previsionales anteriores. Permite que los que están en negro pasen a estar en blanco, ojalá se logre para que más personas empiecen a estar en el sistema incorporados con lo que es el aporte jubilatorio y demás”.
Por otro lado, la presentadora de Jubilate en vivo explicó lo “injusto” de una parte de la reforma laboral: “Establece que los trabajadores de plataformas digitales de reparto y transporte sean prestadores autónomos e independientes. Esto es injusto porque muchas personas necesitarían ese trabajo en relación de dependencia porque les cubría un montón de otras cosas, pero se estiman que pasen a ser autónomos o monotributistas y no estar relacionados directamente con la empresa en la que trabajan”.
Para concluir, Natalia Ponce de León manifestó: “Limita las medidas de fuerza exigiendo servicios mínimos del 50% al 75% en actividades esenciales y penaliza los bloqueos. Toca un poco lo que es la huelga, si trabaja un 75% de los empleados la pasaría casi desapercibida”.