En una nueva entrega de ‘La previa’, Román Iucht desglosó el vibrante empate 2-2 entre Boca Juniors y Benfica, disputado el pasado lunes en el Hard Rock Stadium de Miami, en el marco del segundo partido del Grupo C del Mundial de Clubes. Boca, dirigido por Miguel Ángel Russo, tomó la delantera con goles de Miguel Merentiel (21’) y Rodrigo Battaglia (27’), pero Benfica remontó con un penal de Ángel Di María en el descuento del primer tiempo y un cabezazo de Nicolás Otamendi (84’).
El partido, que tuvo tres expulsiones (Ander Herrera (Boca, desde el banco), Andrea Belotti (Benfica) y Jorge Figal (Boca)), fue un espectáculo de alta tensión, con 22 faltas y el clima dominado por los hinchas xeneizes, quienes recrearon un ambiente similar a su acotada ‘Bombonera’ con 55,574 espectadores.
El empate, aunque frustrante para el equipo de La Ribera por la ventaja perdida, mantiene vivas las chances de ambos equipos de avanzar a octavos, en un torneo donde los dos mejores de cada grupo clasifican. La intensidad del encuentro, marcada por roces y decisiones arbitrales polémicas, como el penal revisado por VAR, reflejó la pasión y competitividad que Iucht destacó como la esencia del fútbol sudamericano frente a gigantes europeos.
En ese sentido el periodista deportivo destacó: “Abrió el juego Boca y calentó el Hard Rock Stadium de Miami, para empezar una presencia masiva de hinchas xeneizes que acompañaron al conjunto de Miguel Ángel Russo que super poblaron el estadio para ver el tercer ciclo de Russo en Boca”.
Asimismo el experto en fútbol habló acerca del desempeño del equipo argentino y en el impacto que podría tener en los partidos posteriores de fase de grupos en donde destacó: “Una actuación y un empate que dejó a todos el mundo Boca con una sensación ambivalente. Si en la previa del partido alguien le aseguraba a un hincha de Boca que iba a jugar como lo hizo que iba a empatar lo hubieran aceptado”.