Luego del escándalo del submarino y de la DEA involucrada en todo el asunto, la tensión no tarda en apoderarse de Las muñecas de la mafia nuevamente.
Aunque parecía que la relación venía bien encaminada, Pamela descubre que Alejandro está casado, y la echan de la casa de Nicanor cuando hace una escena.
Por su parte, y tras insistirle durante un tiempo, Violeta convence a su padre Gregorio y busca incursionar en el negocio familiar.