En una nueva entrega de ‘Locas lindas’, Adriana Salgueiro recibió a Cecilia Ribecco, consultora internacional argentina y especialista en innovación empresarial e inteligencia artificial aplicada, para analizar uno de los debates que más preocupación genera alrededor del avance tecnológico: si la IA terminará reemplazando a las personas en sus trabajos. Frente a ese interrogante, la especialista buscó poner en contexto el momento actual y sostuvo que, por ahora, todavía existe un período de adaptación antes de que puedan verse transformaciones mucho más profundas en el mercado laboral.
Para explicar en qué etapa se encuentra actualmente esta tecnología, Ribecco mencionó un estudio realizado en Buenos Aires el año pasado por Cpic FunDar. Según los datos que presentó, el 48,2% de las mujeres utiliza inteligencia artificial en tareas de la vida cotidiana, mientras que entre los hombres el porcentaje alcanza el 43,1%. Sin embargo, cuando se analiza específicamente su incorporación al ámbito laboral formal, la cifra desciende al 27,5% de las personas que trabajan. Para la especialista, estos números permiten observar que la incorporación de la IA todavía se encuentra en un proceso gradual y no implica que su presencia haya llegado al punto de desplazar masivamente a los trabajadores.
En ese sentido, la experta fue clara al diferenciar entre las tareas que ya comenzaron a ser automatizadas y la posibilidad de una sustitución generalizada del empleo. “No es que ya la IA está presente para dejarnos sin trabajo, eso todavía no está pasando”, sostuvo. Al mismo tiempo, reconoció que existe una transformación concreta en aquellas actividades operativas, repetitivas y manuales, que son las que comenzaron a ser reemplazadas por herramientas tecnológicas. Sin embargo, consideró que todavía queda mucho camino por recorrer, especialmente porque persiste un fuerte temor social frente a estos cambios y porque las personas necesitan capacitación para adaptarse al nuevo escenario.
La especialista también explicó que las máquinas no pueden funcionar por sí solas en muchas tareas y que los algoritmos se entrenan a partir de las conversaciones y de la información que reciben de las personas. Por eso, definió a la IA como una especie de “espejo” que comienza a imitar aquello que se le brinda. En paralelo, señaló que empresas e instituciones educativas necesitan tiempo para organizarse, establecer protocolos y determinar qué ocurrirá con los trabajadores cuyos puestos puedan verse afectados. En ese escenario, planteó que algunas personas tendrán que reconvertirse y que también será necesario transformar numerosos puestos de trabajo.
El punto central, según Ribecco, estará en la capacitación. La especialista señaló que actualmente no todas las personas en Argentina están preparadas para enfrentar los cambios vinculados con la inteligencia artificial y remarcó que también son escasos los recursos humanos especializados en esta área. De esta manera, el debate sobre el futuro del empleo no queda limitado a la posibilidad de que una máquina reemplace a una persona, sino que también involucra la preparación necesaria para atravesar una transformación que ya comenzó. Para la invitada, empresas, instituciones educativas y trabajadores todavía tienen un período para adaptarse, aunque deberán avanzar en capacitación y reconversión frente a un escenario que continúa en plena evolución.