Adriana Salgueiro y su equipo abordaron en una nueva entrega de ‘Locas lindas’ la importancia de ejercitar la cadera y fortalecer el suelo pélvico durante la adultez, un tema que surgió en medio de una columna dedicada al sexo y al lugar que ocupa dentro de las relaciones de pareja. Durante la conversación, la conductora planteó qué sucede con aquellas mujeres que dejan de mantener relaciones sexuales y puso el foco en el deterioro que pueden experimentar los músculos y las extremidades de esa zona. A partir de ese planteo, la sexóloga Noe Lucano remarcó la necesidad de conservar el cuerpo activo y recurrir a ejercicios específicos para mantener la movilidad.
El movimiento fue uno de los principales aspectos destacados durante la columna. “Hay que bailar, hay que moverse, porque hay que aguantar, hay que ejercitar todo”, explicó Lucano, quien señaló que existen ejercicios dirigidos específicamente a esta parte del cuerpo “para que la cadera no pierda movilidad”.
El fortalecimiento del suelo pélvico adquiere especial relevancia en las mujeres mayores, debido a que el paso de los años, los cambios hormonales de la menopausia y los partos previos pueden debilitar naturalmente estos músculos. Cuando pierden firmeza pueden aparecer dificultades como la incontinencia urinaria de esfuerzo al toser, reír o levantar peso, además de episodios de urgencia miccional.
El suelo pélvico también cumple una función de sostén para órganos como el útero, la vejiga y el intestino, por lo que mantener activa esa musculatura contribuye a prevenir o retrasar los prolapsos. Tonificar la zona mediante ejercicios conscientes permite generar un soporte interno más firme, aliviar la presión en el bajo vientre y reducir la sensación de pesadez o molestia en la región pélvica. En ese sentido, la ejercitación planteada durante el programa estuvo orientada tanto a conservar la movilidad como a fortalecer una musculatura que interviene en diferentes funciones del organismo.
Durante el programa también realizaron ejercicios en vivo para mostrar cómo activar y contraer correctamente la zona pélvica. El ejercicio empleado fue la elevación de pelvis, que se realiza acostada boca arriba sobre una superficie firme, con las rodillas flexionadas y las plantas de los pies apoyadas en el suelo a la anchura de las caderas. Este método comienza con una inspiración profunda y, al exhalar lentamente, se contraen los músculos del suelo pélvico junto con el abdomen mientras se elevan las caderas hacia el techo. La posición debe mantenerse durante unos segundos formando una línea recta desde las rodillas hasta los hombros y, posteriormente, la espalda debe descender de manera controlada, vértebra por vértebra, hasta apoyar nuevamente la pelvis y relajar la zona antes de repetir el movimiento.