En la última edición de ‘Longobardi’, el periodista Marcelo Longobardi analizó los puntos más críticos del denominado Caso $Libra, basándose en una investigación de Nicolás Wiñazki que sacudió al entorno presidencial. La información confirmada por Wiñazki revela que el asesor Mauricio Novelli percibió un pago de 250 mil dólares por parte del empresario estadounidense Hayden Davis. Según los peritajes realizados al teléfono de Novelli por orden del fiscal Eduardo Taiano, ese dinero habría sido el precio pactado para facilitarle al inversor extranjero un vínculo directo con Javier Milei, en el marco de un negocio que terminó en una estafa millonaria.
La documentación obtenida por el periodista y luego incorporada al expediente detalla que Novelli y sus socios utilizaron la firma Tech Forum SRL para operar como interlocutores privilegiados entre el Gobierno y diversas empresas del ecosistema cripto. A través de una estructura denominada “Kelsier LATAM”, los involucrados le habrían ofrecido a Davis la posibilidad de influir en políticas públicas y organizar reuniones estratégicas con autoridades nacionales.
El pago de un cuarto de millón de dólares se canalizó mediante la plataforma blockchain Solana, quedando registrado en una factura que ya está en manos de la Justicia y que habría sido firmada por la hermana del asesor, Pía Novelli.
El esquema comercial expuesto por Wiñazki no se limitó a una simple intermediación, sino que buscaba establecer una asociación donde los socios argentinos retenían el 35% de los ingresos por canalizar iniciativas tecnológicas hacia el Estado. En octubre de 2024, tras concretarse los primeros acuerdos económicos, se realizó un evento sobre economías disruptivas donde el propio Milei fue el orador principal y contó con la asistencia de Davis como invitado de honor. Este encuentro es una pieza clave para los investigadores, ya que se intenta determinar si el acceso del empresario al mandatario fue la contraprestación directa por los desembolsos de dinero detectados.
La situación política alcanzó su punto de mayor tensión cuando, pocos días después de estas transferencias de dinero, el Presidente publicó un mensaje en sus redes sociales sugiriendo la adquisición de la criptomoneda $Libra. Este respaldo oficial impulsó masivamente la difusión del activo digital justo antes de su colapso definitivo, lo que desató una ola de denuncias por parte de miles de inversores que perdieron sus ahorros. El informe de Wiñazki subrayó la simultaneidad de estos hechos tras el cobro de la “tarifa” por parte de los asesores, la reunión facilitada en el evento público y el posterior posteo presidencial que terminó validando el cuestionado negocio.