Andrea Rincón reveló que estafaba gente a los 17 años: “Vendía…”
En ‘Biri Biri’, Pablo Muney analizó las polémicas declaraciones de la actriz sobre su pasado en un call center. Rincón detalló cómo engañaba a latinos en Estados Unidos con productos falsos.
En una nueva entrega de ‘Biri Biri’, Pablo Muney y su equipo se metieron de lleno con las sorpresivas declaraciones de Andrea Rincón, quien dejó a todos boquiabiertos al relatar una etapa poco conocida de su adolescencia. Durante una entrevista en el canal de streaming Azz, la mediática confesó que a los 17 años trabajó en un call center cuya principal actividad consistía en comercializar productos de dudosa eficacia.
Con un tono que osciló entre la culpa y la ironía, la actriz lanzó un pedido de perdón público al admitir que su rol era llamar a personas para ofrecerles cremas corporales que prometían resultados físicamente imposibles, reconociendo abiertamente que en aquel entonces estafó a numerosos clientes.
Según el relato de Rincón, la dinámica laboral consistía en contactar telefónicamente de manera incesante a potenciales compradores utilizando listados específicos de ciudadanos latinos residentes en los Estados Unidos. Los productos estrellas de aquel catálogo incluían desde supuestos tratamientos con ‘baba de caracol’ hasta fórmulas que prometían aumentar el tamaño de los genitales o los senos, algo que ella misma definió como una ‘falsa ilusión’. “Yo tenía que agarrar el teléfono y llamar todo el tiempo”, recordó sobre la presión diaria de aquel empleo, donde la clave del éxito radicaba en la persuasión para vender soluciones estéticas que ella sabía que no funcionaban.
Mientras la actriz bromeaba sobre la ingenuidad de quienes adquirían las cremas, también se mostró reflexiva al exclamar “Perdón Dios” por haber participado de maniobras que hoy, con otra madurez, identifica claramente como engañosas.
La repercusión en el equipo de ‘Biri Biri’ no se hizo esperar, ya que las declaraciones de la actriz pusieron sobre la mesa el debate sobre las condiciones laborales y la ética en los servicios de telemarketing de hace dos décadas. “Que locura lo que uno hace cuando es chico acepta cualquier cosa por un sueldo” indicó Muney a modo de justificación hacia Andrea.