En una nueva entrega de ‘Longobardi’, Marcelo Longobardi analizó el reciente informe de diversas consultoras económicas que proyectan una inflación del 2,9% para el mes de abril. Este dato, que surge tras el 3,4% registrado en marzo, cobra especial relevancia al mostrar una desaceleración sostenida en el rubro de alimentos y bebidas. Esta dinámica alimenta las expectativas oficiales, ya que, de confirmarse, abril sería el mes que logre cortar la secuencia de subas ininterrumpidas que el país atraviesa desde julio de 2025.
El relevamiento, que consolida datos de consultoras como LCG, Analytica, EconViews y Eco Go, muestra que la tendencia a la baja es consistente en la mayoría de los monitoreos realizados en cadenas de supermercados. LCG, por ejemplo, reportó que el promedio mensual de las últimas cuatro semanas continúa desacelerándose, ubicándose en 1,2%. Por su parte, Analytica proyecta el 2,9% general, lo que implicaría un retroceso de 0,5 puntos porcentuales respecto al mes anterior, un dato que los analistas ven con optimismo pero con cautela.
El desglose regional y por categorías arroja matices necesarios para entender el fenómeno, en donde, mientras que en el NOA y Cuyo los precios registraron incrementos mínimos del 0,1%, la Patagonia lideró la suba con un 0,3%. En cuanto a los productos, se observó una dinámica heterogénea: rubros como pescados, mariscos y artículos de almacén como azúcar y chocolates encabezaron las subas, mientras que otros, como las frutas y ciertos panificados, mostraron una tendencia a la baja o una moderación significativa que ayudó a contener la inercia inflacionaria general.
Por su parte, el Gobierno sigue de cerca esta evolución ya que el presidente Javier Milei, en medio de su agenda internacional, ha compartido análisis de especialistas en redes sociales, dejando en claro la importancia que la gestión otorga a estos números. La administración mantiene firme su meta de alcanzar una inflación mensual que inicie con cero para mediados de año, un horizonte que exige que esta desaceleración observada en alimentos se replique de manera transversal en todos los sectores.
A pesar de los signos alentadores, los especialistas coinciden en que la brecha hacia la meta oficial todavía es un terreno complejo de navegar. Si bien el rubro de alimentos y bebidas ha funcionado como un ancla para moderar las expectativas, los sectores que integran el resto de la economía continúan bajo escrutinio.