Javier Milei admitió que la inflación de marzo fue “un dato malo” y pidió paciencia a los argentinos
Marcelo Longobardi detalló el discurso del Presidente en el AmCham Summit tras conocerse el IPC de marzo. El mandatario responsabilizó a la oposición y a shocks externos por el freno en la desinflación.
En una nueva entrega del programa conducido por Marcelo Longobardi, analizaron las repercusiones del discurso de Javier Milei tras conocerse el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de marzo. El Presidente se presentó en el AmCham Summit con un tono de inusual honestidad y reconoció ante los empresarios que el 3,4 por ciento informado por el INDEC fue un dato negativo que no le gustó para nada.
El mandatario fue tajante al afirmar que detesta la inflación y que, a diferencia de la política tradicional, no piensa “fingir demencia” ante un número que estuvo por encima de lo esperado por el equipo económico.
Durante su alocución, el jefe de Estado explicó que el rebote inflacionario tiene su origen en dos shocks de características descomunales ocurridos a mediados del año pasado. Según el análisis presentado en el ciclo de Longobardi, Milei culpabilizó a la oposición por lo que describió como un ataque feroz al modelo mediante leyes que intentaron quebrar el superávit fiscal. Para el Presidente, esa incertidumbre política generó una caída en la demanda de dinero que terminó impactando en los precios actuales, sumado a una caída en la actividad económica que impidió un crecimiento mayor durante el último período.
Además de los factores políticos, el mandatario identificó componentes estacionales que influyeron en el dato de marzo en donde señaló que los aumentos en el sector de educación, el crecimiento en el precio de la carne y el alza en los combustibles fueron determinantes para alcanzar el 3,4 por ciento. Sin embargo, se mostró convencido de que una vez superados estos efectos adicionales, la inflación retomará su sendero decreciente, asegurando que el país resistió una corrida que en otros tiempos hubiera provocado una crisis total.
El punto central de su presentación ante los líderes de compañías nacionales y multinacionales fue el pedido de resistencia. “Lo único que tenemos que tener es paciencia”, lanzó el mandatario a sabiendas de que sus palabras llegarían a toda la sociedad. Milei revalidó las decisiones tomadas junto a su gabinete y sostuvo que la gente sabe que no se quiere volver al pasado, por lo cual confía en que si se mantiene el rumbo actual, los resultados positivos llegarán tarde o temprano para estabilizar la economía de los argentinos.