En una nueva entrega de ‘Modo Fontevecchia’, la periodista Eugenia Muzio presentó un informe titulado ‘Argentina Week’, donde detalló la ambiciosa hoja de ruta del gobierno de Javier Milei en Estados Unidos. El eje central de la misión oficial en Nueva York es ‘vender’ el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) directamente a los dueños del capital en Wall Street.
Según Muzio, el Presidente busca consolidar la idea de que Argentina es hoy el destino más atractivo para desembolsos de gran escala, especialmente para aquellos sectores que pueden garantizar un ingreso genuino de divisas en el corto y mediano plazo.
Durante su análisis, la periodista destacó que la comitiva argentina ha diseñado una agenda de contactos de altísimo nivel, centrada en los “dueños de la energía“. La estrategia oficial no busca una lluvia de inversiones generalizada, sino que apunta a jugadores específicos del sector hidrocarburífero y minero. En este sentido, la columnista explicó que el RIGI funciona como la herramienta de seducción principal, ofreciendo una estabilidad fiscal y cambiaria por 30 años que resulta inédita para los estándares históricos de la economía argentina.
Uno de los puntos más relevantes del informe de Muzio es el cambio de paradigma en la promoción de inversiones, la cual, a diferencia de gestiones anteriores, el foco del Gobierno no está puesto en la producción tradicional o en el desarrollo de la industria manufacturera orientada al mercado interno. El objetivo es netamente extractivo y exportador; se busca potenciar aquellos proyectos que requieren capital intensivo y que pueden transformar la matriz energética del país, dejando de lado cualquier incentivo a sectores de la producción convencional que no encajen en el esquema del RIGI.
Asimismo, la columnista advirtió que la recepción en Wall Street está marcada por una expectativa cautelosa ya que si bien el marco normativo del RIGI es visto con buenos ojos por los inversores internacionales, la sostenibilidad política del modelo sigue siendo la gran pregunta en los centros financieros. El Gobierno intenta despejar estas dudas mostrando un compromiso innegociable con el superávit fiscal y la desregulación económica, presentando al régimen de incentivos no como una medida aislada, sino como la piedra angular de un nuevo orden macroeconómico en Argentina.