Este martes por la madrugada, el barrio de Lugano se alborotó por un siniestro vial: un colectivo se incrustó en el frente de una casa y, lo insólito de este evento, fue que la propia dueña de la vivienda no se percató de lo sucedido hasta tanto la Policía de la Ciudad no llamó a su puerta para hacer los trabajos pertinentes de seguridad.
El móvil de Modo Fontevecchia llegó hasta el lugar del hecho y la periodista, Florencia Fossatti, narró cronológicamente lo sucedido: detalló que el impacto de un vehículo perteneciente a la Línea 50, ocurrió a las 3.50 de la mañana, en la esquina de Avenida Castañares y Oliven. La cronista contó que el colectivo chocó con un camión de “gran porte” y perdió el control, por lo que colisionó contra la vivienda particular.
La notera aclaró que, hasta el momento, las causas se desconocen y que el personal de seguridad continúa con las averiguaciones y investigación para reconstruir el siniestro que, por suerte, no dejó víctimas fatales ni heridos de gravedad. Aparentemente, según la poca información que trascendió, el camión habría pasado el semáforo en rojo, por lo que ambos vehículos se cruzaron en la esquina y el primero de los móviles impactó contra un poste de luz.
Fossatti recabó el testimonio de María, la dueña de la casa que quedó con todo su frente destruido -el portón y parte del techo de la parte de arriba- y que, en el momento del hecho, estaba durmiendo acompañada por su madre, de 94 años de edad. La entrevistada declaró que, si bien tiene su vivienda asegurada, teme por posibles robos ya que el ingreso quedó expuesto.