El miércoles 7 de agosto, la tradicional celebración en honor a San Cayetano transformará el barrio de Liniers en un epicentro de fervor y solidaridad. Miles de fieles se congregarán en la iglesia de Liniers, siguiendo una tradición que, año tras año, convoca a quienes buscan agradecer y pedir por pan y trabajo.
San Cayetano, conocido como el santo de la providencia, es venerado por su dedicación a los pobres y necesitados. Fundador de la Orden de los Teatinos en el siglo XVI, dedicó su vida a la ayuda social y a la caridad, estableciendo instituciones para la asistencia de los más desfavorecidos.
Bruno Ghiso, cronista del programa radial “Modo Fontevecchia”, ha cubierto la vigilia en este barrio porteño, destacando el esfuerzo de los organizadores por mejorar la experiencia de los asistentes. Según el reportero, este año se han implementado medidas adicionales para manejar la multitud: los participantes se distribuyen en dos filas distintas, y aquellos que llegan con anticipación, llevando sillas y reposeras, pueden “asegurar los lugares” para disfrutar de la celebración con mayor comodidad.
Por su parte, la columnista Elizabeth Peger agregó al informe que la festividad no solo se limita a la iglesia: habrá una marcha que partirá de Liniers y se dirigirá hacia Plaza de Mayo, donde se unirán diversos movimientos sociales y una representación simbólica de la CGT. Este acto de movilización subraya la conexión entre la celebración religiosa y las demandas sociales actuales.
El evento de San Cayetano continúa siendo una manifestación poderosa de fe y esperanza, reflejando la continua necesidad de solidaridad y apoyo en tiempos difíciles.