En una nueva entrega de ‘Periodismo Puro’, Jorge Fontevecchia recibió al politólogo y académico italiano Gilberto Capano para desentrañar la terminología y las implicaciones detrás del concepto de federalismo, un tema que resurge en Argentina con el debate sobre iniciativas como Provincias Unidas.
Capano comenzó su exposición diferenciando dos planos que históricamente se han confundido. “Una cosa es el federalismo como pacto político entre distintos actores”, explicó el especialista, y otra muy distinta es la descentralización administrativa, donde un Estado central sólo transfiere competencias. Además sostuvo que mientras el pacto federal implica que entidades preexistentes deciden unirse, como en Estados Unidos o Argentina, la transferencia de facultades, por muy amplias que sean, no cambia el estatus de las subdivisiones, que siguen siendo parte de un mismo Estado.
El politólogo ejemplificó la confusión citando el caso de su país, en donde indicó que la unificación de Italia de 1861 no se produjo mediante un acuerdo federal, sino a través de una consolidación centralista. Por ello, las competencias que hoy ejercen las regiones italianas son facultades delegadas, a diferencia de los Estados que son resultado de un pacto. Capano sostuvo que la historia italiana demuestra que del federalismo, entendido como más poder regional, “no se hablaba en absoluto antes del surgimiento de la Liga Norte de Umberto Bossi“, destacando la importancia del movimiento político en la introducción del concepto al debate público.
Avanzando en su análisis, el experto abordó el desafío de la “gobernanza multinivel” y la distribución de recursos que él denomina ‘stock de poder’. El intelectual identificó que existe un “error psicológico muy profundo” en la mentalidad de los dirigentes políticos, quienes asumen que el poder es una cantidad finita: si una parte gana competencias, la otra necesariamente las pierde. Esta visión, según el académico, fomenta la confrontación en lugar de la cooperación, porque alimenta la lógica de que el poder institucional no es susceptible de crecer.
Finalmente, el especialista italiano propuso una visión alternativa y constructiva para la distribución del poder. Para ello explicó que si el diseño de la transferencia de competencias se realiza “de manera inteligente”, el resultado total no es cero, sino que se crea nuevo poder y legitimidad, superando la suma de las partes. Capano concluyó que es posible otorgar la capacidad de ejecutar políticas públicas que el Estado central no puede implementar eficientemente. De este modo, el gobierno principal aumenta su legitimidad y fortalece al sistema político en su conjunto, permitiendo que el resultado del poder “puede ser 120”.