El pasado domingo, el argentino Eduardo Ignacio Murias, de 63 años, se encuentra con prisión preventiva tras fotografiar y grabar a un menor de 7 años en un tren turístico de María Fumaça, en Mina Gerais (Brasil). Un pasajero notificó a la madre del infante, logró quitarle su celular y allí encontrarse con el material acompañado de mensajes racistas hacia dos contactos de WhatsApp.
En las expresiones de texto que realizó el santiagueño, pueden observarse expresiones como llevar un esclavo y una esclava en alusión al niño y su madre pero también a muchos otros brasileños. En Brasil todo acontecimiento vinculado a racismo prevé condenas de dos a cinco años sin excarlación.
Eduardo Ignacio Murias fue retenido por los pasajeros y el personal de prevención del ferrocarril hasta que tuvieron contacto con la Policía Militar, se efectuó su aprehensión y actualmente es un integrante más de la cárcel de la localidad de São João del-Rei.
En Qué te pasa, programa conducido por Adriana Salgueiro y Lucas Bertero, dialogaron con Carla Junqueira, abogada brasileña, que fue la defensora de Agostina Páez, la santiagueña que realizó gestos de mono hacia los mozos de un bar de Río de Janeiro y estuvo detenida en Brasil durante varios meses.
“Los argentinos no tomaron dimensión del riesgo. Al momento en que el señor saca la foto del nene termina por asumir un riesgo y que lo vean porque era un tren chico. Fue negligente e imprudente“, comenzó diciendo la entrevistada al aire de NET TV.
Posteriormente, la letrada reveló que escuchó el testimonio del defensor de Eduardo Murias y opinó: “Va a defender que no se configura el racismo porque no fue externalizado hacia la víctima y era dentro de un chat privado, una broma interna. Es una posible línea de defensa. No prosperará porque probablemente lo que va a alegar querella y fiscalía es que al momento en el que la broma privada se exteriorizó o se multilateralizó por un descuido y la víctima toma conocimiento de la injuria sea por culpa o dolo eventual”.
Lucas Bertero planteó la posibilidad de que haya una línea de red de trata de personas y pretende que se investigue si cuenta con más material de niños. “Está la útilización de la imagen de un menor sin autorización parental que es un delito y una violanción a la ley general de protección de datos y luego está la apología a la esclavitud. No está confirmado que haya otras fotos de menores, pero a partir del momento en el que celular está en custodia de la Policía investigarán si hay otros menores“, precisó Carla Junqueira.
“El contexto general del mensaje no lleva a una configuración de pedofilia, salvo que haya otras pruebas que se encuentren que dentro del contexto general se indiquen. Fue una broma de muy mal gusto tomada contra un menor, de una forma negligente y terminó llevando al conocimiento de este menor causando un daño, por lo que se configura un delito de injuria racial“, complementó en QTP.
En cuanto al procedimiento policial y judicial, la experta en derecho manifestó: “Está con preventiva y puede durar hasta 90 días. Comisaría denuncia a fiscalía, fiscalía hace la imputación y puede meter o no la preventiva o una medida más blanda. Yo si soy el abogado busco una domiciliaria. Después está la instancia probatoria que puede llevar o no tiempo”.
Santiago Llull, panelista del programa de entretenimiento de NET TV, indagó a cómo se catalogaría el delito en la Argentina y la abogada explicó: “Sería una injuria, porque calumnia es cuando se atribuye otro crimen a otra persona. La injuria es un insulto a la raza, nacionalidad u orientación sexual. Cada injuria se puede reemplazar por trabajos comnitarios o multas, entonces, mucha eficacia no hay“.