En la sección de Ayudas Diarias donde se dan tips para tener una vida más fácil con cosas sencillas que suelen estar en casa, el doctor explicó una técnica que mejora la autonomía de quienes sufren de artritis.
“La gente que tiene artritis reumatoidea o una mano artrósica no puede cerrar la mano para agarrar un tenedor porque tiene dolores” explica el médico. El utensilio se le cae “porque le falta fuerza, porque los dedos se han doblado o porque se han deformado las articulaciones”.
Una técnica sencilla que puede aliviar este inconveniente es agrandar el mango del cuchillo y del tenedor para que pueda manipularlo. La solución solo requiere de una pequeña toalla y una banda elástica. “Se dobla la toalla para que quede del tamaño de una vincha, se dobla una de las cuatro puntas hacia adentro para que funcione como tope y en el doblez ponemos el tenedor”.
Luego -agrega Furman- comenzamos a enrollarlo y lo aseguramos con una bandita elástica para que el tenedor quede bien sujeto. “Al engrosar el mango, el paciente puede tomarlo fácilmente y pinchar el bocado de comida porque no necesita flexionar los dedos”.
Si queremos una solución aún mejor, la toalla se puede reemplazar por goma eva. La ventaja de este material es que es más sencillo de lavar y sujeta más firmemente los utensilios. Antes de enrollar el tenedor, es conveniente ponerle dos banditas elásticas al mango para evitar el deslizamiento.
Cuando el paciente tiene que agarrar una lapicera se le presenta el mismo problema. En ese caso, se puede comprar una pelota de tenis, hacer un pequeño agujero e introducir la parte trasera del bolígrafo. De este modo, la persona puede firmar un documento o redactar algo breve sin tener que flexionar los dedos.