En una nueva entrega de ‘Tarde de brujas’, Anamá Ferreira y sus colaboradoras analizaron el conmovedor y dramático relato de la periodista Agustina Peñalva, quien decidió hacer público el calvario de acoso y hostigamiento que padece desde hace meses. La comunicadora, que ya radicó múltiples denuncias, describió cómo su vida personal y profesional quedó paralizada ante la persecución incesante de un hombre mayor, llamado Walter Gaziano, que tiene antecedentes por acosar a otras mujeres.
Peñalva relató que el hombre la contactó primero por redes sociales y, al ser bloqueado, se abrió múltiples cuentas para continuar el asedio, enviándole mensajes de contenido perturbador y demostrando que conocía todos sus movimientos. El punto más alarmante del testimonio es que el acosador vive a pocas cuadras de su domicilio, lo que la obliga a vivir en un estado de alerta constante. La periodista hizo un llamado desesperado a su agresor en vivo, pidiéndole que la dejara vivir tranquila y confesando que le tiene miedo, enfatizando que no quiere nada de él.
El dramático caso de la periodista conmocionó al panel del programa en donde Anamá y sus ‘brujitas’ coincidieron en que la situación de Peñalva refleja la vulnerabilidad de las víctimas de acoso en Argentina, a pesar de las denuncias presentadas. “En ese sentido “Lo más preocupante es que tiene denuncias. una presión que tiene denuncias por acoso y abuso ¿Cómo sigue así de libre?”, expresó angustiada Rosario Ledesma.
Ante ello Natalia Mastrangelo explicó: “No es una cuestión impulsiva, esto está estudiando, los estudian, que hacen y a dónde van. Tenemos que dejar de educar a las mujeres para que se cuiden y empezar a educar a los hombres para que no abusen”.
Además, las panelistas destacaron que, a pesar de que la periodista cuenta con un botón antipánico y el agresor posee antecedentes e incluso estuvo detenido, el sistema legal no ha logrado detener el hostigamiento, obligándola a vivir en una dependencia total de medidas de seguridad que apenas le permiten trabajar o salir a la calle.