Uno de los desafíos más importante para los dos integrantes de un vínculo amoroso son los primeros almuerzos, cenas o planes con los suegros y los miembros de la familia debido a que son contactos con quienes pasarán a integrar el seno íntimo, estarán presentes en acontecimientos importantes y convivirán durante lo que se prolongue la relación.
La incomodidad, tensión, vergüenza y respeto hasta tomar mayor confianza son de las sensaciones que surgen en la previa, a lo largo del encuentro y post encuentro para dejar una buena impresión en los seres queridos de quien es un complemento en la vida del otro.
En Te veo todas las tardes, programa conducido por Adriana Salgueiro y que cuenta con la compañía de un gran equipo, seleccionaron un tape del streaming de Vorterix donde hablan de conocer a los suegros, cómo fueron sus experiencias y luego debatieron al respecto, además de leer los mensajes de los televidentes.
“La primera vez preguntás si das una mano para levantar a la mesa y ahí te das cuenta. Quizá te dicen que no hace falta o que vayas, hay que tantear el terreno la primera vez por lo menos“, comenzó diciendo la presentadora de Net Tv. Luego, Cati Pugin se contrapuso y expresó: “No lavo ni en ped* un plato, si me estás invitando voy en calidad de invitada“.
Santiago Llull opinó que al conocer a los padres de una novia “lavar los platos seguramente no sea un pedido y es como querer demostrar más de lo que realmente harías“, mientras que Eliana Amic, licenciada en psicología, planteó: “Hay cuestiones culturales de las familias que se enfrentan. Si me preguntás a mi, llevo postre, lavo platos, cocino“.
Todo el panel de Te veo todas las tardes coincidió en que abrir la heladera “es mucho“, invasivo y no es una tarea para realizar por primera vez en casa de los suegros. “Odio lavar los platos, lo hago de forma terapeútica y pienso en otra cosa. Por lo tanto, lo hago automáticamente porque de lo contrario me pesa. Hacerlo en casa de otro es de chupamedias“, complementó Adriana Salgueiro.
La actriz expuso su idea de que la apertura de la heladera “es un acto privado“, Santiago Llull se mostró opuesto y afirmó que “mucho no se puede encontrar allí” dejando en claro que no se opone a que otra persona fuera de su familia tome contacto con el electrodoméstico.