Este viernes, comenzaron a regir en el Área Metropolitana las nuevas restricciones para intentar controlar la segunda ola de Coronavirus, y en las que exigen la suspensión de actividades deportivas, recreativas, sociales, culturales y religiosas en lugares cerrados. A pesar de una gran confusión que se generó si se podía realizar ejercicio dentro de los locales, se definió que los gimnasios deberán cerrar sus puertas hasta el 30 de abril.
El vocero de la Unión de Gimnasio de Argentina, Pablo Speroni, explicó que los gastos de un gimnasio “chico” es de entre 70 mil y 80 mil pesos por mes. “Tuvimos un protocolo muy estricto, invertimos mucho dinero, acatamos todo lo que nos pidieron y ahora hay un nuevo cierre”, afirmó, aclarando que las ayudas son “muy pocas”.
Asimismo, destacó que en el rubro hay una crisis total ya que tras 8 meses cerrados se llenaron de deudas, es por eso que el cierre es un “mazazo terrible”. Respecto a las deudas que mantienen, expresó: “Nosotros venimos con el castigo del año pasado, debía un millón y medio de pesos y cuando fui a pagar, eran dos millones y medio de pesos”.
Por último, Speroni confesó que “mantienen en un muy buen diálogo” tanto en provincia como en Ciudad de Buenos Aires, pero eso no alcanza para sobrevivir a las consecuencias del Covid 19.
Cabe recordar que con las nuevas restricciones que rigen en la zona de AMBA sólo se permite que se realice actividad física al aire libre o en el espacio público, respetando las restricciones. Igualmente, hasta la semana pasada, se podían utilizar los establecimientos con un cupo determinado de alumnos.