Wanda Nara atraviesa un gran momento en relación a su carrera profesional por el éxito de la última edición de MasterChef Celebrity, el Martín Fierro a Mejor Labor por conducción femenina del certamen de cocina y tanto el estreno de Triángulo Amoroso con Maxi López como su película grabada en Uruguay. En medio de todo esto, continúa las disputas judiciales con Mauro Icardi por las hijas que mantienen en común y las aristas que devienen del divorcio se tramita en Italia.
La ‘Bad Bitch‘ había solicitado una compensación económica y la jueza europea falló en favor del rosarino, por lo que no tendrá que abonar una cuota alimentaria mensual por las descendientes debido a que tendría mayor patrimonio que el actual novio de la China Suárez. En diálogo con Teleshow, Lara Piro, letrada del deportista, brindó mayores precisiones acerca de la determinación que tomó la magistrada.
“La jueza italiana, tras analizar la situación económica de ella, concluyó que Mauro no tiene que pagarle alimentos porque Wanda tiene ingresos muy elevados y muchas propiedades. Ella es más millonaria que Mauro, entonces no puede pedir alimentos para ella. Era demencial“, comenzó diciendo.
En este sentido, la abogada explicó que ambos deberán hacerse cargo en partes iguales de los gastos de las menores debido a que poseen un buen pasar económico: “Como es tan millonaria, tiene que pagar la mitad de los alimentos de sus hijas. Ambos son muy prósperos económicamente, entonces ella tiene que hacerse cargo de la mitad y no tiene que recaer todo sobre Mauro porque ella es más millonaria que él“.
Angie Balbani, integrante del programa del espectáculo de El Trece, presentó el escrito de la jueza Anna Cattaneo e hizo énfasis en puntos importantes. “La decisión respecto al derecho alimentario de la señora Nara tiene su fundamento en el matrimonio y en los derechos y deberes entre cónyuges según las normas legales; la cuantía del patrimonio de un cónyuge puede tener relevancia como elemento fáctico, pero la sentencia está sujeta al principio jurídico rebus sic stantibus y la aparición de hechos nuevos, ya sean negativos o positivos para uno u otro cónyuge, legitima la petición de modificación“, expresó el escrito judicial.
La parte letrada que defiende los intereses de Wanda Nara planteó que lo mejor sería aplicar la jurisprudencia argentina pero los pares italianos resolvieron que era más adecuado tomar sus leyes. “No se entiende la decisión de la defensa de la parte demandada de no aceptar un acuerdo sobre la aplicación de la ley italiana a las obligaciones alimentarias y, en particular, a la solicitud de la esposa de una contribución de mantenimiento separativo y luego de pensión compensatoria (divorcial), visto que en los primeros escritos presentados había sostenido la aplicación de la ley italiana conforme a la ley 218/1995. Tampoco la ley argentina, que no prevé la separación legal, parece especialmente favorable para el cónyuge separado en posición débil“, sumó el texto.
Para concluir, la jueza Anna Cattaneo concluyó: “No existen los presupuestos para reconocerle a la señora Nara una pensión alimentaria, dada su juventud, sus competencias profesionales demostradas por sus ingresos, su situación patrimonial y de ingresos“.