En una nueva edición de ‘Gossip’, Leo Arias y Anamá Ferreira conversaron con el abogado especialista en Propiedad Intelectual Guillermo Navarro, quien analizó el conflicto que atraviesa la familia Stoessel y las dudas surgidas en torno al manejo del patrimonio de Tini. Según la información expuesta en el programa, la cantante decidió terminar hace aproximadamente tres meses con el vínculo de representación que mantenía con su padre, Alejandro Stoessel, desde los 14 años, cuando comenzó su carrera en Violetta. El punto de inflexión habría aparecido cuando su padre le sugirió firmar una división de bienes o un acuerdo prenupcial ante una eventual boda con Rodrigo de Paul, planteo que habría generado interrogantes sobre la administración de sus ingresos.
A partir de ese episodio, Tini habría contratado por primera vez un equipo externo de administradores y abogados para revisar la documentación correspondiente a sus 15 años de trayectoria. De acuerdo con lo expuesto en ‘LAM’, la auditoría privada habría detectado que la cantante no posee participación accionaria, capacidad de voto ni control directo sobre las sociedades que facturan sus ingresos provenientes de música, shows, publicidad y derechos de imagen. También se habría constatado la ausencia de contratos formales de cesión de derechos hacia esas empresas, mientras que las estimaciones sobre el patrimonio involucrado en la estructura societaria mencionada alcanzarían los 70 millones de dólares.
La investigación también habría puesto el foco en el manejo cotidiano del dinero de la artista. Según la información difundida, la cantante no disponía de efectivo y utilizaba una tarjeta de crédito con un límite mensual de 5.000 dólares, mientras que recién en junio de 2026 consiguió abrir y administrar una cuenta bancaria personal a su nombre con la intervención de su nuevo equipo legal. En la estructura mencionada, Alejandro Stoessel y Fran Stoessel aparecerían como principales beneficiarios. Desde el entorno del productor, en tanto, habrían explicado que el esquema societario fue diseñado originalmente para proteger a la cantante frente a eventuales reclamos legales de terceros.
En ese contexto, el abogado consultado por ‘Gossip’ explicó que todavía existen varios interrogantes sobre los contratos, las autorizaciones y la forma en que se administraron los ingresos de la cantante, especialmente durante los años en los que era menor de edad. “Posiblemente acá hay varios problemas, hay que ver cómo está el estado de las marcas de ella, en principio figura a nombre de ella así que no creo que haya problema con eso, pero sí todo lo que sea contratos o todo lo que sea actuaciones o derivados que ahí es donde posiblemente esté la mayor parte del problema”, señaló. El defensor remarcó que será necesario determinar si esas operaciones estaban vinculadas con una empresa o si eran gestionadas directamente por el padre y bajo qué permisos se realizaron.
Sobre el origen de la situación, Navarro explicó que cuando los artistas son menores, muchas veces son sus padres o familiares quienes manejan las cuestiones económicas: “El problema con las leyes argentinas es que los menores hasta que cumplen la mayoría de edad no pueden disponer libremente de sus bienes, pueden trabajar pero después posiblemente tengan otra consecuencia penal”.