La ansiedad, a partir de la pandemia, es uno de los trastornos más presentes en las personas y que logró instalar la importancia de la salud mental considerando la aparición o el potenciamiento de casos de depresión, entre otras cosas. Lo cierto es que se considera una de las patalogías que más preocupa a los especialistas y que constantemente está la opinión pública.
En Intelexis, con la conducción de Guillermo Capuya, contaron con la presencia de la médica especialista en psiquiatría, Adriana Rivetti, que comenzó a definir cómo es un ser ansioso. “Es normal en los seres humanos, es un proceso evolutivo de ellos. Se transforma en patológica cuando persiste en el tiempo y se hace exagerada y se cronifica. Es común en los tiempos que vivimos, crecen los diagnósticos de las enfermedades psiquiátricas y cada vez tenemos mejores métodos de diagnóstico pero la realidad es que se da porque vivimos en un mundo muy estresógeno“, comenzó diciendo.
En cuanto a quiénes sufren más comentó: “Las mujeres más que los hombres, hay estudios que dicen 3×2 o incluso en algunos casos los duplican. También es mayor la frecuencia con la que las mujeres consultan, el hombre lo hace menos. En muchos casos, se inicia en la niñez y en la adolescencia los cuadros de ansiedad que son variados”.
“La ansiedad como los trastornos psiquiátricos tienen un componente biológico y neurobiológico y del entorno. Ambas cosas son importantes, venimos con una biología o genética pero el entorno modifica genes y nos modificará en nuestra forma de expresión a lo largo del tiempo. Hay ambientes ansiogénicos: una madre que ‘cuidado que te vas a lastimar’ o ‘no comas esto que te va a caer mal’ es distinto a una madre que dice ‘andá a la plaza que te miro y cuido’. La confianza en la antitésis de cualquier cuadro ansiógeno“, complementó acerca de dónde podría derivar y en qué circunstancias empezar a generarse.
Un estudio realizado hace algunos años indicó que entre 1990 y 2013 la depresión aumentó hasta en un 50% en el mundo. “Es un montón. Pero si nos ponemos a ver cómo vivimos y la cuestión de la inmediatez y cómo tenemos que responder, eso lleva a que no haya paciencia y todo tiene que ser ya. Si mando un mensaje, la respuesta tiene que ser ya. La ansiedad como tal es lo que estamos describiendo, pero como trastorno de ansiedad son cuadros graves que, además, de la irritabilidad, la premura y el malestar psíquico también posee trastornos somáticos como taquicardia, taquínea, mareos, dificultad para respirar que con el tiempo puede cronificarse“, sumó Adriana Rivetti.
Por otro lado, Guillermo Capuya indagó sobre cómo se expresan los casos y la creencia de que siempre una persona ansiosa está tensa y la especialista contestó: “El que tiene un trastorno de ansiedad definido, tiene el cortisol elevado y está tenso porque está con un hiperalerta: la preocupación excesiva, pensamiento catastrófico (siempre vendrá algo peor) y la ansiedad anticipatoria“.
En este sentido, la doctora aseguró que los contexto sociales y económicos influyen: “Todo lo que son fenómenos serios en una comunidad y catastróficos, como fue la pandemia, aumenta inmensamente la ansiedad y los trastornos se presentan. Porque todos podemos tener la posibilidad de base, pero el tema es cuando se expresa con toda la sintomatología”.
La ansiedad y la depresión suelen ser dos enfermedades muy relacionadas, por lo que Adriana Rivetti explicó: “Van de la mano. Es difícil que ambos se den puros. La ansiedad, muchas veces, cuando persiste en el tiempo y se cronifica termina generando síntomas depresivos y a la inversa. Muchas veces los depresivos, tienen síntomas ansiosos. Existe un trastorno específico que se llama trastorno mixto depresivo-ansioso“.
Una crisis de ansiedad es un episodio agudo que va desde lo que se denomina la crisis panicosa a lo que hace 50 o 60 años se llamaba crisis nerviosa que contaba con hiperalerta, taquicardia. “En el caso de la crisis panicosa es particular y el paciente tiene una sensación de que se va a morir, volver loco y perder el control, es devastadora y dura muy pocos minutos pero después de eso el paciente queda impactado con esa situación. Lo que después sucede es lo que vulgarmente se llama ‘el miedo al miedo’, lo cual es el temor a que le vuelva a suceder”, afirmó.
“La crisis de pánico puede transformarse en crisis de pánico y la persona tiene que estar medicada. La medicación evita que nuevamente tenga crisis panicosas o que en caso de presentarse algún leve episodio sean abortados, no llegan a tener la crisis florida con toda la sintomatología devastadora que tiene”, agregó.
Para concluir, Adriana Rivetti contó en Intelexis que “los estudios de todo lo que son los trastornos anímicos es más frecuente en las mujeres“, las personas con ataques de pánico “deben llevar adelante un tratamiento farmacológico con continuidad, por un tiempo prolongado y dependiendo la evolución de cada uno” y que “la psicoterapia para los trastornos de ansiedad es la terapia cognitiva“.