En una nueva edición de ‘Modo Fontevecchia’, el periodista Matías Rodríguez Grimoldi presentó una columna dedicada al avance de la inteligencia artificial y a los interrogantes que su desarrollo plantea en torno al arte. Para explicar el impacto de esta tecnología, recurrió al concepto de las “heridas narcisistas” desarrollado por Sigmund Freud y planteó que la IA podría representar una nueva instancia de ese proceso. “Creo que para inscribirlo primero en lo que sucede hablo de la cuarta herida narcisista”, explicó, antes de recordar las tres transformaciones que modificaron la concepción que los seres humanos tenían de sí mismos.
Según explicó Rodríguez Grimoldi, la primera herida estuvo vinculada con Nicolás Copérnico, cuando se descubrió que la Tierra no era el centro del universo y que giraba alrededor del Sol. La segunda llegó en el siglo XIX con la teoría de la evolución, cuando el ser humano comenzó a ser entendido como una variante del mono y no como una creación divina. La tercera fue planteada por el propio Freud, quien sostuvo que las personas tampoco son completamente dueñas de sí mismas porque muchas de sus acciones están determinadas por motivaciones inconscientes. Ahora, la inteligencia artificial abre una cuarta discusión: si algunas de las grandes cosas que históricamente distinguieron al ser humano también pueden ser realizadas por una máquina.
Uno de los ejemplos mencionados durante la columna fue el de la escritora japonesa Rie Kudan, quien recibió uno de los premios literarios más importantes de Japón por su novela ‘Tokyo-to Dojo-to’, una obra que aborda un futuro distópico manejado por inteligencias artificiales. Sin embargo, después de recibir el reconocimiento, la autora reveló durante una conferencia de prensa que el 5% de la novela había sido escrito con inteligencia artificial, particularmente mediante ChatGPT. La confesión generó una fuerte polémica y llevó al jurado del premio a aclarar que se trataba de una proporción acotada y que la herramienta no había sido utilizada para desarrollar el centro de la novela.
El periodista planteó que el debate adquiere otra dimensión si se lleva el ejemplo al extremo: “¿Qué pasa si hubiese sido el 95% de la novela?”. De todos modos, señaló que esa discusión todavía no tendría plena validez porque, según explicó, las inteligencias artificiales aún no pueden producir grandes obras como las que dejaron los grandes escritores de la historia. Sin embargo, remarcó que existen voces que sostienen una posición diferente. Entre ellas mencionó a Paul Schrader, guionista de ‘Taxi Driver’, quien afirmó: “La IA es más inteligente que yo, tiene mejores ideas y formas más eficientes de ejecutarlas”. Según Rodríguez Grimoldi, Schrader incluso considera que la herramienta puede realizar mejores observaciones que algunos grandes profesionales de Hollywood.
El experto sostuvo que la evidencia sobre las capacidades de la inteligencia artificial comienza a acumularse mientras continúa la discusión acerca de si una obra creada por una entidad no humana puede ser considerada mejor que una realizada por una persona. En ese sentido, destacó que miles de personas ya bailan al ritmo de música creada mediante IA, mientras el debate sobre el futuro del arte continúa abierto.