En una nueva entrega de ‘Modo Fontevecchia’, el periodista Juan Cruz Soquiera presentó un informe a propósito de la reciente renuncia de Marco Lavagna a su cargo en el INDEC, una decisión que sacudió los cimientos de la credibilidad estadística en Argentina. Según fuentes oficiales, la salida se dio en un clima de ‘fin de ciclo’, pero Soquiera profundizó en los verdaderos detonantes.
Según el periodista este hecho se habría dado por una colisión frontal entre la autonomía técnica del organismo y la urgencia política del Ministerio de Economía. El portazo de Lavagna, quien se mantuvo en el cargo desde 2019 hasta este 2026, marca el quiebre de una gestión que intentó blindarse de la política partidaria tras años de intervenciones.
Durante el informe, Soquiera, trazó un recorrido histórico para entender la magnitud de esta pérdida, contrastando la gestión de Lavagna con el recordado “Indec militante” de Guillermo Moreno (2007-2015). El periodista recordó que, bajo el mando de Moreno, “el dato tenía que servirle al modelo”, lo que derivó en la destrucción de la confianza pública y en investigaciones judiciales por la adulteración de números. “Era una inflación dibujada; Moreno le decía a los empresarios cuáles debían ser los precios sin mirar los costos, y la gente ya no creía en ese 0,8% mensual cuando veía otra realidad en las góndolas”, detalló el comunicador sobre el punto más oscuro del organismo.
Seguido de ello Juan Cruz habló de la transición hacia la normalización comenzó con Jorge Todesca en 2015, bajo la premisa de “decir la verdad aunque duela”, un camino que Lavagna continuó y perfeccionó. Soquiera destacó que Marco, a pesar de su origen político cercano a Sergio Massa, logró mimetizarse con el perfil técnico de su antecesor, convirtiéndose en un funcionario “al que no se le conoció la voz” en términos de disputa mediática, priorizando la metodología sobre la militancia.
Sin embargo, este equilibrio se rompió ayer, cuando el ministro Luis Caputo anticipó un índice de inflación de entre el 2,4% y 2,5%, mientras que en los pasillos del INDEC el número real rondaba el 3,5%. El columnista explicó que este mes debutaban los cambios en los elementos de cálculo, y el INDEC ya había advertido que esto generaría un “salto” estadístico natural. Al escuchar a Caputo intentar “marcarle la cancha” con un número un punto por debajo de la realidad técnica, Lavagna sintió una presión intolerable para su gestión. “Lavagna sintió que no podía seguir así; el avance del Ejecutivo sobre la autonomía técnica que él tanto defendió lo obligó a dar un paso al costado”, señaló el periodista en su análisis.