Cabo Vírgenes, la segunda pingüinera más grande de Sudamérica y la oferta culinaria que hay en Río Gallegos
Rodrigo Cascón y Sebastián Coria recorrieron la capital de la provincia de Santa Cruz, probaron algunas especialidades gastronómicas de la zona y, también, visitaron el hogar de las aves durante los meses de septiembre y abril.
La Argentina se caracteriza por tener diversos climas, paisajes y una biodiversidad que muchas naciones querrían tener. Uno de los destinos más buscados dentro de nuestro país es la Patagonia y dentro esta zona está El Calafate, por ejemplo, en la provincia de Santa Cruz, pero también Río Gallegos tiene su gran atractivo.
En “Destinos y sabores“, con la conducción de Sebastián Coria y Rodrigo Cascón, se pudo tener acceso a un local regional que tiene una manera especial de hacer las empanadas de cordero y que busca distinguirse del resto. Pero lo más especial y que refuerza lo importante de nuestro país en cuanto a los animales es que la capital santacruceña posee una estancia privada en donde los pingüinos se hacen presentes desde septiembre hasta abril para tener a sus crías: nidos, empollar y dar a luz a los nuevos seres vivos.
La Estancia Monte Dinero también funciona como una reserva provincia, por lo cual no se cobra ningún tipo de ingreso para quienes quieran visitar o cautivarse con una de las bellezas de la naturaleza que tiene nuestro país, según lo informado por uno de los conductores. Los pingüinos de Magallanes llegan a Cabo Vírgenes con el objetivo de conseguir un lugar esencial para que sus pichones puedan nacer en óptimas condiciones.

“Llegamos en un día que están bastante tranquilos. Están agrupados en diferentes colonias. No pasaron por la pasarela que está cerca nuestro”, precisó Coria y complementó sobre la ubicación privilegiada que tuvieron con Gascón: “Estamos en donde termina el continente. Se ve la bahía, la punta de Cabo Vírgenes. Se ve el faro chileno, estamos muy cerca del límite con Chile“.
Luego, ambos se trasladaron con las cámaras de “Destinos y sabores” al faro de la ciudad y pudieron disfrutar una merienda con la vista al mar argentino. “El Faro de Cabo Vírgenes irradia una luz blanca a más de 40 kilómetros de distancia. Si bien está en un lugar remoto y alejado de las grandes ciudades. Experimente un clima extremo, sobre todo por las bajas temperaturas y los fuertes vientos es el elegido de miles de turistas ya que se encuentra a pocos metros del inicio de la mítica ruta nacional 40. En en lugar funciona un museo y una cafetería”.