Por qué fallan las ventas en las redes sociales: el grave error de comunicación que cometen las Pymes y que ahuyenta a los clientes
Muchas empresas gastan presupuesto en publicidad digital pero no logran convertir clics en facturación. En el ‘Emprendi2’, la experta Connie Sidoti explicó cómo la falta de un diferencial de marca hace que los negocios atraigan al público equivocado.
En una nueva entrega de ‘Emprendi2’, Magui Bravi mantuvo una reveladora entrevista con la reconocida experta en marketing y asesora corporativa Connie Sidoti, quien expuso una de las mayores y más recurrentes preocupaciones que detectó en el último tiempo durante los exhaustivos procesos de consultoría que realiza con dueños de pequeñas y medianas empresas.
Durante su analisis la invitada desglosó las razones ocultas por las cuales muchas compañías tradicionales fallan sistemáticamente a la hora de convertir sus interacciones digitales en transacciones comerciales reales, a pesar de contar con estructuras publicitarias activas en internet.
La fundadora de la agencia Essence explicó detalladamente que la raíz del problema radica en una alarmante desconexión operativa entre las agencias digitales contratadas y la verdadera identidad del negocio que las emplea. Según el diagnóstico de la profesional, la mayoría de los prestadores de servicios cometen el error fatal de iniciar el trabajo directamente desde las estrategias de comunicación masiva hacia adelante, omitiendo un paso fundacional obligatorio que consiste en validar el diferencial de marca de la organización. Esta preocupante falta de indagación previa hacia los fundadores impide establecer una propuesta de valor sólida, empujando a las Pymes a emitir mensajes genéricos en las plataformas virtuales que no logran capturar la atención del cliente ideal ni distinguirse del resto de los competidores del sector.
La entrevistada remarcó la importancia crítica de corregir estas deficiencias comunicacionales en un escenario macroeconómico sumamente complejo, donde la retracción del consumo obliga a los usuarios a reconfigurar sus hábitos y elegir los productos priorizando casi exclusivamente las variables de precio. Frente a esta sensibilidad del mercado interno, la especialista detalló la metodología de trabajo específica que implementa su consultora a través de un programa de diagnóstico de diferenciación diseñado para optimizar el rendimiento corporativo. Esta herramienta de auditoría permite analizar detalladamente qué conceptos transmite la firma en su sitio web, qué contenidos publica en sus perfiles virtuales y qué nivel de soporte posee el equipo comercial para afrontar el proceso de venta directa.
La asesora corporativa enfatizó que la verdadera rentabilidad de un negocio se construye construyendo desde la esencia de la marca hacia adelante y no intentando salvar las deficiencias estructurales desde el final del embudo de conversión. “Si empezás la estrategia al revés vas a lograr captar la atención de la gente pero no vas a conseguir clientes de valor para tu nicho de mercado, gastando presupuesto e introduciendo público completamente equivocado en tu estructura”, sentenció Sidoti.