En una nueva entrega de ‘Entrometidos en la tele’, Tomás Dente y su equipo conversaron con Sandy González, una de las pioneras de la visibilidad trans en la televisión argentina, sobre la denuncia de Flor de la V contra Radio Rivadavia luego de que la emisora decidiera mantener al periodista deportivo Daniel Avellaneda, quien había cuestionado públicamente la identidad de género de la conductora.
En ese contexto, la activista marcó sus diferencias con Florencia en el terreno de la militancia, pero sostuvo que el episodio excede cualquier disputa personal y alcanza al conjunto de la comunidad trans. “Tocan a una y tocan a todas”, afirmó, antes de referirse al alcance de la Ley de Identidad de Género y a la responsabilidad que tienen quienes trabajan en los medios.
Sandy recordó que la Ley de Identidad de Género 26.743 garantiza el trato digno de acuerdo con la identidad de género autopercibida y consideró que el debate no puede reducirse a una discusión privada cuando ocurre públicamente. En ese sentido, destacó que quienes trabajan en medios de comunicación tienen una responsabilidad frente a la manera en que abordan estas cuestiones. También mencionó a Tomás y recordó que, pese a haber tenido debates sobre Flor, el periodista sostuvo en otras oportunidades que determinadas discusiones sobre su identidad de género no debían siquiera plantearse porque resultaban “arcaicas” y carecían de sentido.
Durante la entrevista, la artista también repasó su propia historia como activista y figura mediática trans y explicó por qué considera que su recorrido no puede separarse de la lucha por los derechos humanos. Su popularidad creció durante la década de 1990, cuando comenzó a participar en programas de gran exposición como los de Susana Giménez, Mirtha Legrand y Lucho Avilés. En esas apariciones no solo hablaba públicamente de su identidad, sino que también destacaba que se dedicaba a la docencia de inglés, en una época marcada por fuertes prejuicios y exclusión. Además, fue fundadora de la organización Travestis Unidas y vinculó su exposición pública con la intención de abrir espacios para la comunidad trans.
Ante la pregunta del panel sobre la falta de reconocimiento a su trabajo, Sandy explicó que nunca orientó su militancia hacia la obtención de premios ni hacia la política partidaria. “Cuando empecé a militar en el año 93, 94, yo debuto con Susana cuando ni Flor ni Cris Miró estaban”, recordó, y remarcó que ya tenía una fuerte presencia televisiva cuando comenzó a desarrollar su activismo. También mencionó a Carlos Jáuregui, a quien definió como su padrino, y recordó que la ayudó después de que fuera detenida tras participar en el programa de Susana. Para Sandy, esas experiencias forman parte de una historia que no puede ser modificada con el paso del tiempo.