La polémica se originó luego de que Matilda Blanco relatara en ‘LAM’ un supuesto enfrentamiento con Tomás Dente durante su visita a Net TV, donde tenía prevista una entrevista con Marcelo Polino. Según contó la panelista, se cruzó con el periodista y le reprochó haber invitado al programa a Karen Reichardt, diputada de La Libertad Avanza con quien había protagonizado un fuerte cruce por un proyecto vinculado con la regulación de criaderos de animales.
Blanco sostuvo que Dente no la defendió pese a considerarlo su amigo y aseguró que, durante ese intercambio, el periodista la habría arrinconado al cuestionar su postura proteccionista por el hecho de consumir carne.
Al conocer esas declaraciones, el periodista respondió en vivo y rechazó de plano la acusación. “Yo supuestamente la arrinconé y nadie dijo nada, yo ya estoy pidiendo las cámaras para exponerlas al aire y desenmascarar a Matilda“, afirmó. En ese momento, Mel Gordillo también intervino para respaldar la versión del conductor y describió el contexto de aquella jornada en el canal. “Creo que acá se cruzaron todos los límites, ese día que llegó Matilda había mucha gente, estábamos todos, había mucha gente en el pasillo, en los camarines, nunca nada más lejano a lo que está describiendo esta señora”, sostuvo.
Dente luego reconstruyó el encuentro y explicó que se cruzó con Blanco antes de ingresar al aire, sin saber que ella se encontraba en el canal porque había cuestionado previamente al programa. Según relató, la panelista le recriminó haber defendido a Reichardt, algo que él negó haber hecho. “Yo puedo ser un loco de mier… pero yo no miento, esta sí”, lanzó, y explicó que le preguntó en qué momento había dicho que la panelista estaba equivocada y que la diputada tenía razón.
El conductor también contó que durante ese intercambio le señaló a Blanco una aparente contradicción: “Vos te quejás de que yo la saco al aire pero vos la sentaste en el piso”, en referencia a la presencia de Reichardt en ‘LAM’. Según Tomi, la panelista respondió que se había tratado de “un caso de fuerza mayor”. El periodista explicó que luego del programa se cruzaron nuevamente y que Blanco le manifestó que quería hablar con él. Fue entonces cuando, según su versión, comenzó una conversación más extensa sobre el conflicto y su postura frente al debate por el maltrato animal.
La contundente versión de Tomás
Finalmente, el conductor reconoció que expresó su posición de manera vehemente y sostuvo que el tema lo interpela personalmente. “Soy un abanderado y ustedes me lo han escuchado decir acá al aire que el que come carne es un asesino”, afirmó, aclarando que se trata de una postura que ha manifestado públicamente. Sin embargo, cuestionó a su colega por lo que consideró una incongruencia entre su discurso proteccionista y el consumo de carne de integrantes de su entorno. “No vengan a hablar de maltrato animal cuando tus compañeros se morfan un bife de chorizo porque es de una incongruencia absoluta”, concluyó.