Tomás Dente relató su intercambio con una persona y reconoció su carácter: “Un loco de mierd*, me hago cargo”
El conductor de 'Entrometidos en la tele' dialogó con un joven que llevaba una remera de Cristina Fernández y la frase que exige su liberación, se acercó "amablemente" y le recomendó que debería "bajar" la violencia en la televisión. En este contexto, sintió una invasión a su trabajo, remarcó los diferentes tipos de violencia y sostuvo que resiste todo tipo de archivos.
En una nueva emisión de Entrometidos en la tele, Tomás Dente realizó un descargo tras el entredicho que protagonizó junto a una persona que llevaba una remera con la frase “Cristina libre” en referencia a la condena que cumple Cristina Fernández de Kirchner desde 2025, en su domicilio de San José 1111. El conductor del ciclo mantiene una fuerte ideología que se contrapone con los ideales del peronismo y habló de la situación que cuenta con registro fílmico.
“Cuando algo no me gusta grito, no insulto ni falto el respeto, especialmente cuando tengo en frente una persona cabeza de termo y que si no le hablás de esa manera no lo entenderá. Mi mecanismo de defensa es ese, no lo voy a cambiar y vengo con esto. Ayer, el chico se acercó amablemente y yo le grité, pero ojo con estas cosas psicopáticas porque a veces las peores cosas te las dicen por lo bajo“, comenzó diciendo a través de la pantalla de NET TV.
Y agregó: “Si alguien intenta escracharme en la calle, pierde el tiempo. Porque lo que soy en la calle, también lo soy en un estudio de televisión. Cuando estoy de buen humor se nota y cuando estoy de mal humor lo manifiesto, en la calle recibo muestras de afecto de una parte que me considera el mejor y otra que me considera el anticristo. Con esto convivo todos los días, si me agarrás cruzado te mando a cag*r y no estoy vendiendo nada de lo que soy”.
En este sentido, el presentador relató el amable acercamiento del joven que le pidió permiso antes de hablar: “Me dijo ‘tenés que bajar la violencia en televisión’ y mi reacción fue ‘¿perdón?’, entró a mi ámbito privado que es el trabajo y sin mi consentimiento porque cuando necesito una opinión se la pido a un amigo. Me encaró bien y yo reaccioné, en términos de cordura el que no está cuerdo soy yo. Le contesté que puede prescindir de mirarme, puede cambiar de canal y comenzó con que tengo responsabilidad por ser comunicador”.
Tomí Dente remarcó que conoce la responsabilidad de estar frente a una cámara, se capacitó y es profesional: “Sé perfectamente la intención y la carga que le pongo a cada una de las palabras cada vez que estoy frente a una pantalla o detrás de un micrófono porque soy me capacité y me esforcé para llegar a donde estoy. Cuando me corren con lo de la responsabilidad personas que tienen una remera que dice que Cristina debería estar libre se termina mi paciencia, soy una persona temperamental y no lo quiero cambiar. Yo lo confronté, él se quedó en el molde escuchándome y se habrá quedado diciendo ‘a este loco de mierd+ no le contesto nada‘”.
“La violencia no solamente es levantar la voz, pero hay muchas maneras de ejercer, generar y avalar la violencia. Un joven que está con una remera que dice ‘Cristina libre’ es alguien que no respeta las instituciones porque acá no decidimos nosotros que la chorra esté en cana, fue la Justicia y en mucho de los casos fueron los jueces que designó cuando estaba en el poder. SI debatimos lo que no resiste análisis, no crecemos democráticamente como sociedad“, complementó al aire de Entrometidos en la tele.
Posteriormente, aseguró que los denominados carpetazos no funcionan con su persona: “Me la re banqué y me la sigo bancando, no tengo muertos en el plácard. Inventen, tiren, fabulen, crean que no tengo níngún tipo de problema y me viene bárbaro en X porque monetizo las redes, gano seguidores en Instagram, etcétera. Frente a una situación que me parece injusta, me cuesta dialogar en buenos términos. Soy un loco de mierd* y me hago cargo“.