En una nueva edición de ‘Gossip’, Leo Arias y Anamá Ferreira hablaron sobre el ansiado estreno de ‘Gran Hermano: La generación dorada’, la nueva temporada del reality de Telefe que este año mezcla famosos con participantes habituales. El debate se encendió cuando trataron el ingreso de Andrea Del Boca, la gran apuesta de la producción para esta entrega.
Mientras el canal presentó su contrato como el regreso triunfal de ‘la telenovela’, Anamá puso en duda el relato oficial y lanzó una picante teoría sobre por qué una figura de su talla aceptó el desafío de la casa más famosa.
En ese sentido la presentadora disparó: “Es todo mentira, ¿ustedes creen todo lo que dicen?”. Para la conductora, el ingreso de Del Boca tiene un trasfondo estratégico vinculado a su pasado: “Andrea es una mujer inteligente, pero cuando estuvo metida con un partido político no la llevó a buen puerto”. La brasileña recordó la polémica por la novela ‘Mamá Corazón’, que nunca se editó a pesar de los fondos públicos recibidos, y sentenció: “Para mí entra en un canal líder como Telefe para lavar su imagen; va a capturar público nuevo y va a llorar”.
Arias, por su parte, analizó el costado económico y profesional del pase del año y comentó que, para él, la actriz busca demostrar que sigue vigente en los medios grandes tras años de perfil bajo y conflictos judiciales. “Le deben haber puesto un fangote de guita”, señaló, aunque aclaró que, según su información, no fue solo por dinero: “A mí me dijeron que ella es la que llama porque le gusta el formato“. Esta versión contradice la idea de que la producción tuvo que convencerla hasta el último minuto para firmar.
Anamá insistió en que el ambiente del espectáculo suele darle la espalda a los artistas que se exponen políticamente, y que este reality es la plataforma ideal para que Andrea intente un “borrón y cuenta nueva”. La modelo destacó que, a pesar de que la justicia la declaró libre de culpa, el estigma por el financiamiento de sus ficciones persiste en la gente. “Andrea eligió volver a la TV en un reality”, agregó, sugiriendo que cada lágrima de la actriz dentro de la casa estará fríamente calculada.