Pilar Smith relató detalles picantes de la cita fallida que tuvo con Pablo Duggan: “Me dijo…”
En el noticiero del espectáculo de NET TV, la conductora respondió a la historia compartida por Karina Iavícoli en América TV sobre un encuentro sentimental del pasado. El episodio, ocurrido cuando ambos eran jóvenes, generó comentarios por su desenlace inesperado y el trato recibido.
En una nueva entrega de ‘Gossip’, Pilar Smith rompió el silencio ante la anécdota que dio a conocer Karina Iavícoli ayer en ‘Intrusos’, donde la periodista relató un presunto noviazgo entre Smith y Pablo Duggan en sus años de juventud. Iavícoli describió cómo Duggan invitó a Smith a cenar en su hogar tras conocerse en una fiesta, pero el plan se torció cuando no había comida preparada y terminó pidiéndole que preparara sopa instantánea y le diera un masaje en los pies, una situación que la conductora calificó como la peor noche de su vida.
Pili, al recordar ese vínculo, enfatizó el contexto de inmadurez de ambos en ese entonces, aunque el recuerdo persiste como una experiencia desagradable. “Karina me quemó ayer, no entiendo por qué dio una anécdota que muchos en el medio ya sabía”
Asimismo la conductora revivió los detalles de esa cita que no prosperó, destacando cómo se sintió en aquel entonces en un encuentro que pretende ser romántico pero resultó incómodo y desconsiderado. Fue en el año 2000, salimos, fui a su casa. Él quería una geisha. Para tranquilidad de todo el mundo, que la gente no para de escribirme: salí cuando yo era muy chica, no era menor, lo conocí en un boliche”.
Seguido de ello la presentadora habló del tipo de vínculo que mantiene con el colega en la actualidad, donde subrayó: “No tengo ni idea de su vida, no hable nunca más. Desconozco hoy su carrera donde está no lo sé”.
Rápidamente la periodista acotó: “Lo conocí en ‘Tequila’ en un boliche de la costanera, fuimos a desayunar. Él era el conductor del programa en el que estaba ‘Titanic’, en Azul TV, yo era cronista, me gustaba como interpretaba y analizaba las noticias, leíamos las noticias, me invitaba a desayuna, un caballero. Me invitó a la casa a cenar y me imaginaba una mesa con velas y comida, no sucedió, me dijo ‘hacete una sopita’, estuvimos ahí viendo tele, besos van, besos vienen y me dijo ‘¿Te pido un radiotaxi?’ y me fletó”.