Colectivos en jaque: reducen un 30% las frecuencias en el AMBA por el costo del combustible
Marcelo Longobardi analizó el impacto del recorte de servicios que afecta a millones de usuarios. Ante el aumento del gasoil y el retraso en los subsidios, el periodista advirtió que el conflicto por el transporte cotidiano es una prioridad que el Gobierno no puede ignorar.
En la última edición de su ciclo matutino, Marcelo Longobardi se metió de lleno con la noticia de la reducción del 30% en las frecuencias de colectivos en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). El periodista detalló que esta medida, adoptada por las cámaras empresarias, responde al asfixiante aumento del precio del gasoil y a la falta de actualización en el esquema de subsidios estatales. Para Longobardi, este recorte no es solo un dato económico, sino un conflicto de alta sensibilidad social que ya se traduce en filas interminables y una creciente tensión en las paradas.
El detonante de esta crisis, según se analizó en el programa, fue el incremento del combustible durante marzo, donde el gasoil grado 2 superó los $2.100 por litro. Las cámaras del sector, que formalizaron su reclamo el pasado 31 de marzo, calificaron la situación como “inviable” y explicaron que los ingresos actuales, con tarifas reguladas y asistencia estatal congelada, no permiten cubrir los costos operativos mínimos. Esta realidad obligó a las empresas a retirar unidades de la calle para evitar una parálisis total del sistema.
Durante su editorial, el periodista enfatizó que para el ciudadano común, la odisea de subirse a un transporte público es mucho más relevante que las discusiones geopolíticas internacionales.
El conductor fue tajante al señalar que el hecho de que la gente deba esperar horas o dejar pasar varios servicios por falta de espacio es un “asunto empiojado” que requiere atención inmediata. “Ojo con este asunto”, advirtió el conductor, remarcando que el transporte es el pilar que permite que la sociedad funcione y que su deterioro afecta la paz social en un contexto económico ya de por sí deteriorado.
La menor cantidad de unidades en circulación ya genera demoras críticas en los principales puntos de trasbordo de la Capital y el Conurbano. Es por ello que las empresas de transporte enviaron un comunicado conjunto solicitando la comprensión de los usuarios, pero aclararon que la prestación se encuentra en riesgo inminente si no hay una respuesta urgente del Estado. El desfasaje entre lo que el Gobierno reconoce como costo de combustible y el precio real que pagan las empresas en el surtidor ha generado un agujero financiero que impide cumplir con los cronogramas habituales.