En una nueva entrega de ‘Modo Fontevecchia’, la periodista Amanda Alma presentó una columna que puso el foco en una tendencia económica que define la coyuntura de los argentinos a partir del ‘uso’ del ahorro negativo. Esta práctica se refiere a la necesidad de recurrir a mecanismos de descapitalización o endeudamiento para cubrir gastos cotidianos, cuando los ingresos habituales resultan insuficientes.
La periodista se basó en datos alarmantes que reflejan que, durante el primer semestre de 2025, la mitad de los hogares argentinos (un 50% del total) implementó estrategias como gastar sus reservas, vender pertenencias o solicitar préstamos para afrontar el día a día.
La problemática del ahorro negativo, según expresó Amanda, se desglosa en diversas tácticas de supervivencia, cada vez más frecuentes en el país. El estudio presentado por la periodista indica que un 37,4% de los hogares recurrió a sus fondos ahorrados para solventar gastos, un porcentaje que casi se duplicó en comparación con hace dos décadas.
A esto se suma el preocupante incremento del endeudamiento ya que más del 50% de las familias recurrió a compras en cuotas o al fiado, y otro porcentaje significativo tomó préstamos, ya sea de familiares y amigos (16,1%) o de financieras y bancos (14,2%). Incluso, un 9,3% de los hogares tuvo que apelar a la venta de pertenencias para llegar a fin de mes.
Finalmente la experta hizo hincapié en que es fundamental entender qué implica el ahorro negativo, ya que es el principal disparador del endeudamiento crónico. Cuando el ingreso no cubre los costos de vida, la deuda reemplaza al ahorro como el mecanismo principal de subsistencia familiar. Los especialistas advierten que en esta dinámica la financiación deja de ser una herramienta para el progreso (como un crédito para un emprendimiento) y se convierte en un mecanismo cotidiano de supervivencia. Conocer esta tendencia es esencial para evitar la trampa de tomar préstamos para pagar otros, un ciclo que pone en riesgo el patrimonio futuro de los hogares.