David Rieff cuestionó el uso político de la memoria en Argentina y advierte sobre sus riesgos democráticos
En 'Periodismo puro' Jorge Fontevecchia conversó con el escritor y analista político sobre la influencia del trauma en la política actual. El especialista criticó el uso partidario del pasado en Argentina y el ‘error histórico’ de la memoria sagrada.
En una nueva entrega de ‘Periodismo puro’, Jorge Fontevecchia conversó con el escritor y analista político David Rieff, autor de influyentes obras como ‘A Bed for the Night’ y el provocador ‘Elogio del olvido’. El eje central de la entrevista giró en torno a la pregunta de cuándo y por qué la memoria pasó a ocupar un lugar central como fundamento de la legitimidad moral en las democracias contemporáneas.
Rieff señaló que, en cierto punto, existió una visión utópica del recuerdo, donde la idea era que la memoria podría “resolver los problemas del pasado, las contradicciones”, elevando el nivel de civilización y moral.
Sin embargo, el autor, que en su libro ‘Elogio del olvido’ discute el mandato contemporáneo de la memoria, advirtió que su valor no es absoluto. Utilizando la frase del escritor búlgaro francés Tzvetan Todorov, el analista afirmó que si es mejor olvidar que recordar “depende de la situación, depende del uso y del abuso”. En el contexto argentino, el escritor mostró una profunda preocupación: afirmó que, de lo que ha visto, “la memoria ahora es propiedad del peronismo“.
El escritor usó el ejemplo de España para contrastar la situación actual, detallando cómo, tras la caída del franquismo en los años 70, se impuso el “pacto del olvido”. Rieff explicó que este pacto no implicó el olvido personal de las víctimas, sino un silencio público y la decisión de no erigir monumentos o museos para priorizar la paz y la consolidación democrática. Sin embargo, reconoció que ahora España busca “romper con este olvido”. En este sentido, el autor argumentó que la necesidad de recordar siempre depende del momento y del contexto político de cada nación.
Finalmente, el analista abordó cómo, en los contextos progresistas de Latinoamérica, la memoria se ha convertido en algo sagrado y calificó esta sacralización como un “error histórico” porque la historia siempre es más complicada. Además concluyó que, desde una perspectiva política, este uso del recuerdo es también un “error político en términos, aún, de la reconciliación“, citando conflictos sin resolver como el de Irlanda del Norte o el de Israel y Palestina, donde a veces el silencio público es la única forma de coexistencia.