Marina Garcés: “La libertad es una propiedad común y no una propiedad privada”
La filósofa habló sobre la pandemia, el concepto de la libertad y aseguró que "la respuesta al virus tiene que ser colectiva, pero con justicia y creando condiciones para la igualdad".
En una profunda entrevista con Jorge Fontevecchia para Periodismo Puro, la filósofa catalana Marina Garcés habló sobre la importancia de no quedarse en una moral rígida a la hora de ser aprendices, sino también ejercer una práctica crítica. En ese sentido, la pensadora fue consultada sobre el epílogo de su libro “Ciudad Princesa”, en donde habla sobre la palabra libertad y asegura: “Es para mí el meollo de la filosofía, lo que le da sentido dentro y fuera de las aulas. Pero la palabra libre es también la condición fundamental de la vida colectiva en todas las dimensiones, cultural, ética, política y también festiva”.
“Es una buena manera de empezar. Problematizar esta libertad tantas veces invocada y tantas veces vaciada de contenido. La frase sitúa muy bien lo que es este desafío de lo que implica hacernos libres. Entender que la libertad no es una propiedad privada ni un atributo solamente del individuo, sino que es algo que hacemos y nos damos colectivamente. Somos libres si nos hacemos libres unos a otros, unas a otras, a partir de las maneras en que política, social, éticamente y también a través de la cultura y la educación forjamos las condiciones para esta libertad. Son tanto condiciones materiales de vida como condiciones simbólicas, culturales y políticas. La libertad es una propiedad común y no una propiedad privada“, explicó Garcés sobre qué es y cómo se ejerce la palabra libre.
Respecto de la pandemia el interrogante que surgió en la charla fue “¿Tampoco seremos libres del coronavirus si no es en conjunto?”. “En conjunto y con justicia. La respuesta a la presencia del virus del coronavirus entre nosotros solo puede ser colectiva: el confinamiento y la investigación científica lo son y lo fueron. Debe serlo también la respuesta de los sistemas sanitarios, tanto locales como globales”, explicó la entrevistada.

Marina Garcés. Foto: Néstor Grassi
“La pregunta es si es una respuesta colectiva pero desigual y con efectos de mayor desigualdad o colectiva para contribuir precisamente a mayor igualdad en todos los aspectos. Igualdad en el acceso a los tratamientos, en las condiciones para poder relacionarse con los distintos grados de confinamiento y con lo que será o está siendo el acceso a las vacunas. De momento reproducen de nuevo el acceso al mapa de las desigualdades globales. Son cosas que deben hacernos pensar. La respuesta tiene que ser colectiva, pero con justicia y creando condiciones para la igualdad“, concluyó.