Divorcio e infidelidad: Las consecuencias legales del quiebre entre Nicolás Vázquez y Gimena Accardi
En el programa conducido por Anamá Ferreira, la abogada Belén Conci desglosó las implicancias legales de una separación por deslealtad conyugal. Su análisis arrojó luz sobre las normativas vigentes y pasadas en Argentina.
En una nueva entrega de ‘Tarde de brujas’, Anamá Ferreira y sus panelistas abordaron el reciente divorcio entre Nicolás Vázquez y Gimena Accardi, centrándose en las declaraciones de la abogada Belén Conci sobre las implicancias legales de la infidelidad en un proceso de separación.
Conci explicó que, desde la reforma del Código Civil y Comercial en 2015, la infidelidad ya no es una causal directa de divorcio en Argentina, pero puede influir en aspectos como la compensación económica si se demuestra un daño moral significativo.
La especialista destacó que, bajo el régimen actual, los jueces priorizan el bienestar de los hijos y la equidad en la división de bienes, independientemente de la conducta de los cónyuges. Sin embargo, señaló que antes de 2015, la infidelidad podía ser considerada una causal de divorcio vincular, afectando potencialmente la custodia y la distribución patrimonial.
Asimismo la defensora enfatizó que, en casos como el de Vázquez y Accardi, la mediación suele ser clave para resolver conflictos de manera menos confrontacional. “Te puede decir ‘te puede infiel, tengo otra familia en paralelo’, me separo de vos y hago el divorcio sin ninguna otra implicación, no te corresponde nada de más, antes estaba el abandono de hogar, las parejas se esperan sin ningún tipo de explicación al juez”.
Además, la experta en leyes agregó: “Hoy se separan con la voluntad de separarse, ya sea unilateral, es rapidísimo,o si los dos se presentan juntos y no hay menores en el medio. Eso sería el divorcio express. Hoy no hay ningún tipo de indemnización, salvo lo que tiene que ver con la compensación económica que va por otro carril. La herencia sobre los bienes del matrimonio si se dividen por partes iguales. Antes se decía que tenías el ‘divorcio sanción’ que era como ‘te sanciono porque me fuiste infiel’, pero por suerte fue todo evolucionando, antes tenías que estar tres años casado para divorciarte”.