Fede Bal habló con Mirtha Legrand sobre sus “enamoramientos”: ¿”mentiroso serial”, narcisista o amante apasionado?
El hijo de Carmen Barbieri, fue uno de los invitados a la "mesaza" de "La Noche de Mirtha" el pasado fin de semana, y la conductora de tevé no pudo evitar preguntarle sobre cuestiones del corazón y su vínculo con las mujeres. Por su parte, Anamá Ferreira, Jimena La Torre, Ibeth Maisonnave opinaron al respecto.
La visita de Fede Bal a La Noche de Mirtha (El Trece) no pasó desapercibida: su sinceridad, mezclada con un dejo de picardía, generó un revuelo tanto en redes sociales como en distintos programas de espectáculos. Sin embargo, uno de los debates más intensos se vivió en Tarde de Brujas, el ciclo conducido por Anamá Ferreira y acompañado por la astróloga Jimena La Torre y la experta en coaching, Ibeth Maisonnave.
La producción del programa abordó el tema sin rodeos: ¿por qué Fede Bal repite vínculos amorosos fugaces y relaciones marcadas por la infidelidad? ¿Es realmente un patrón emocional o una forma de vincularse de una generación que ya no cree en el amor “para siempre”?
Durante su entrevista con Mirtha Legrand, Bal fue cuestionado sin filtros por la diva, quien no dudó en poner sobre la mesa su historial sentimental. Desde Laurita Fernández hasta Sofía Aldrey, pasando por Barbarita Vélez, Bianca Iovenitti y Flor Marcasoli, el actor ha protagonizado numerosos romances, muchos de ellos marcados por polémicas rupturas. “Yo mentí mucho, Mirtha. No me siento orgulloso, pero estoy cambiando. Estoy con muchos años de terapia”, confesó Bal, en un intento de dar contexto a su comportamiento.
En el panel de Tarde de Brujas, Anamá fue tajante: “Fede se enamora de la idea del amor, pero no de la persona real. Vive una fantasía que, cuando aterriza, se le desarma”. Jimena La Torre, por su parte, aportó una mirada astrológica al comportamiento del hijo de Carmen Barbieri: “Fede es de Libra, un signo que ama la libertad y la conquista. Él necesita explorar, y eso puede dificultar el compromiso duradero”.

Lo más llamativo de su testimonio fue cuando confesó que vive relaciones intensas durante seis meses, pero luego “siente que se le apaga algo”. Según Maisonnave, esto puede ser indicio de una búsqueda de validación constante: “Hay personas que se nutren del enamoramiento inicial, del entusiasmo. Cuando la relación entra en una etapa más estable, sienten vacío porque confunden pasión con amor verdadero”.
En ese contexto, Bal reveló un cambio en su forma de vincularse: “Hoy vomito la verdad. No prometo cosas que no voy a cumplir. No es que no me comprometa, sino que intento ser sincero desde el inicio”. También aseguró que, aunque aún no encontró a “la indicada”, sueña con formar una familia y ser padre. “Me gustaría tener un gordito pecoso corriendo por ahí”, dijo con una sonrisa.
El panel reflexionó sobre esta frase. “Él quiere ser padre, pero aún no aprendió a ser pareja”, lanzó Anamá, mientras que Jimena agregó: “Cuando Fede logre amarse a sí mismo con profundidad y dejar de huir del dolor, ahí quizás pueda sostener una relación real”.