El polémico comentario de Jimena Monteverde: “La cabeza se chupa”, ¿inocencia o doble sentido?
La cocinera con vasta trayectoria comenzó su 2026 al aire de El Trece con 'La Cocina Rebelde' y durante las últimas horas se convirtió en tendencia: realizó una controversial mención, tras la pregunta de su compañero de aire mientras preparaban un plato que llevaba pescado, planteó el debate y potenció las versiones de que es una búsqueda con el fin de viralizarse y las personas hablen al respecto de su referencia.
Jimena Monteverde es una de las cocineras más experimentadas, queridas y reconocidas de la televisión argentina junto a Maru Botana, Narda Lepes, entre otras que comparten rubro. En la actualidad se desenvuelve en La Cocina Rebelde a través de la pantalla de El Trece y recientemente cometió una equivocación que no demoró en hacerse viral en redes sociales, convertirse en polémica y ser debatida en medios de comunicación.
Al término del testimonio de Jimena Monteverde, Santiago Llull opinó: “En el ámbito culinario está validado. Si te digo ‘comería el corazón’, estoy hablando de un alcaucil. En el caso de los cercos o el lechón de fin de año, en los supermercados hay cabezas, las muerden y se comen la cabeza del lechón. En la cocina, el doble sentido está muy cercano pero lo de ella lo tomo por el lado culinario”.

Posteriormente, Adriana Salgueiro indagó con el resto del panel si creen en la “inocencia” de la presentadora para la realización de ese comentario y Cati Pugin, también panelista de Te veo todas las tardes, manifestó: “No le creo. Al ser un programa grabado, todo lo que no se edita ni corrige me da la sensación de que está armado. Si salió así natural, lo dejan”.
La licencia en Psicología Eliana Amic se sumó a la discusión al aire de NET TV y concluyó: “Si generó gracia, ¿por qué no vamos a creer? La ficción es ficción, sin embargo se le termina creyendo”. Para concluir, Santiago Llull concluyó afirmando que “Jimena Monteverde es de hacer esos comentarios constantemente, sobre todo cuando iba hacía los postres y generaba un juego de doble sentido”.