Pronto los focos serán sustituidos por árboles luminosos
El futuro del alumbrado público podría estar orientado a la bioluminiscencia. Enterate cómo.
¿Te imaginás que en las calles no existan faroles sino árboles luminosos? Sí, tal como en la película animada Avatar pero en la vida real. Se trata de una técnica que está en proceso de prueba y que el diseñador holandés Daan Roosegaarde está impulsando para lograr que disminuya el uso de combustibles fósiles y contribuir al resguardo del medio ambiente.
La bioluminiscencia es la capacidad de un organismo vivo de emitir luz; la clave está en una enzima llamada luciferasa.
Roosegaarde partió del experimento que hizo la Universidad de Cambridge mediante el cual se logró modificar el material genético de las luciérnagas con la bacteria bioluminiscente Vibro fischeri; esta hazaña científica pretende aumentar la producción de enzimas ligeras que, al final del proceso, pueden insertarse en los genomas de los árboles.
El diseñador holandés explica que “no necesitamos al sol para crear luz, podemos replicar el sistema de las medusas que viven en la penumbra marina y que generan su propia luz de manera autónoma. Podemos aprender de ellas”.
¿Falta mucho para poder iluminar las calles con árboles?
Ya existe un prototipo exitoso en una planta de tabaco que porta una bacteria luminosa codificada llamada photobacterium leioghathi. Este ejemplar es producto del trabajo del científico Alexander Krichevsk, de la Universidad de Nueva York, quien fundó una empresa tecnológica llamada Bioglow con el fin de desarrollar y comercializar plantas y árboles fosforescentes autónomos con base en la investigación de Cambridge.



