Invasiones inglesas en Argentina: intereses, posición estratégica y violación del derecho internacional
En el debut de 'Argentina desconocida' en NET TV, licenciados en historia, escritores y periodistas analizaron y contextualizaron las constantes intenciones de dominar el Atlántico Sur, que fue un valuarte colonizado por España, por parte de Gran Bretaña. Desde comienzos del siglo XIX hasta las últimas década del siglo XX y la actualidad es que los ingleses tienen un interés por concreto por la ubicación argentina en América del Sur.
En la primera emisión de Argentina desconocida a través de la pantalla de NET TV, que se emite todos los domingos a partir de las 19:00 horas, Hernán Delorenzi comenzó una reconstrucción y un revisionismo histórico vinculado a las invasiones inglesas a territorio nacional en diferentes siglos, sus verdaderos intereses, consecuencias y culminaciones.
Mediante entrevistas, el conductor indagó a especialistas, historiadores y escritores para conocer más en detalle. En primer lugar, dialogó con el licenciado en Historia Christian Meza que precisó cuáles son las intenciones históricas de Gran Bretaña para tomar posición en América del Sur: “A largo plazo, hay muchas invasiones. Puedo sintetizar eso en que su interés por nuestro territorio tiene que ver con una posición estratégica más que con los recursos en muchos casos“.
Y agregó: “A priori, tiene que ver con la posición estratégica de Buenos Aires pensando en 1806 y 1807. También la ubicación en el Atlántico Sur ya remontándonos a 1833 con la ocupación de las Islas Malvinas“.
Posteriormente, la conversación se trasladó hacia Francisco Taiana, analista geopolítica y escritor. “Hay dos puntos centrales: uno es el espacio geopolíticamente significativo que ocupa Argentina en el tablero internacional y una cuestión cronológica en todas las invasiones inglesas que tiene que ver con un ascenso del poderío británico, especialmente en el siglo XIX. Las reiteradas violaciones al derecho internacional que hizo Londres, sobre todo en la primera mitad de ese siglo, es inseparable de su naturaleza como potencia en ascenso”.

Edgardo Esteban, excombatiente de Malvinas y periodista, aportó su visión con mucha claridad: “En 1983 está más anexada a mi y es la usurpación de nuestras Islas Malvinas, fue parte de la política que tenían los británicos. Esa constante invasión a colonias que se ganaba en batallas y se perdía políticamente, se entregó siempre. Salvo Manuel Dorrego que planteó que quiso hacer una política de construcción y de recuperación tanto de Uruguay llegando hasta Río Grande Do Sul en Brasil“.
En consonancia con esto, complementó: “Luego, lo terminan fusilando. Por la propia sutileza de los británicos, siempre había personas que molestaban y nos les permitían ese camino a las riquezas que aún hoy perduran“.
Francisco Taiana contextualizó a Gran Bretaña como una potencia marítima: “Tradicionalmente fue lo que se conoce como talosocracia, es decir, lo que se conoce como una potencia de los mares. Siempre fue el pilar del poderío británico, con lo cual tiene mucho sentido porque Gran Bretaña es una isla. El principal imperativo desde un punto de vista de seguridad de Londres es luego de unificar es construir una flota que le permita resguardarse de los conflictos continentales europeos y buscar otros lugares alrededor del mundo para expandir su poder y contrarrestar el peso de otras potencias”.

Christian Meza describió el interés de Inglaterra por un gran sector colonizado por España: “Estaba la posibilidad de tomar este valuarte que es la llave de entrada a una parte importante que tiene la Corona Española en América, algo que se repite con la Vuelta de Obligado. En 1833 busca afirmar su presencia en el Atlántico Sur que después defenderá para 1982 cuando intente recuperar Malvinas”.
Para concluir, Edgardo Esteban resaltó la importancia del Puerto de Buenos Aires al aire de Argentina desconocida: “Todo terminaba en el Puerto. La distribución y el desarrollo de los ferrocarriles que hoy tenemos fue a paladar y necesidad del Reino Unido que buscaba cereales, carne, y todas necesidades o requisitos. Hasta el transporte público era parte de esa penetración británica que culturalmente hoy la tenemos“.