El desconsolado llanto de un nene que esperó 24 horas a Messi en Ezeiza y no pudo conseguir su firma
Laureano, un fanático de 12 años, pasó la noche al frío en el predio de la AFA con la ilusión de ver al capitán, pero terminó en lágrimas ante las cámaras. En ‘Biri Biri’, Pablo Muney analizó el episodio y lanzó una ácida crítica contra la responsabilidad de los padres.
La llegada de Lionel Messi al país volvió a desatar una marea de fanáticos en el predio de la AFA en Ezeiza, pero esta vez todas las miradas se las llevó Laureano, el niño de 12 años se convirtió en el protagonista de un momento desgarrador al mostrarse profundamente angustiado frente a las cámaras de televisión. Tras pasar una noche entera junto a su padre a la intemperie, el pequeño fanático no logró que ‘La Pulga’ se detuviera para firmar su camiseta, lo que derivó en un llanto desconsolado que rápidamente se volvió viral en las redes sociales.
Con la voz entrecortada, el joven mostró su casaca albiceleste, la cual ya cuenta con varias firmas de figuras del plantel, aunque todavía le faltan las más codiciadas. El niño relató que hace tres años colecciona firmas y que en su lista de pendientes figuran Julián Álvarez, el propio Messi, Lionel Scaloni y el ‘Cuti’ Romero. El niño, que llegó con mucha anticipación al predio, aseguró que su plan original era quedarse el mayor tiempo posible para cumplir su sueño, reconociendo con una madurez asombrosa lo difícil que es acceder a un ídolo de magnitud mundial.
El conductor Pablo Muney abordó el episodio en la mesa de ‘Biri Biri’ con una mirada filosa que encendió el debate inmediato al comparar irónicamente la situación con el recordado ‘fan de Wanda Nara’. El presentador cuestionó duramente la actitud del padre del menor por permitir que un chico de esa edad se exponga durante casi 24 horas a condiciones climáticas frías.
El periodista sostuvo que someter a un niño a una vigilia agotadora es una irresponsabilidad que termina, inevitablemente, en la frustración y el quiebre emocional que se vio en pantalla.
Muney defendió la postura del astro argentino ante la imposibilidad material de atender a la multitud y señaló que ahora parece que Messi es el “malo” de la historia por no frenar. El comunicador disparó que prefiere respaldar al jugador antes que al niño en este contexto, argumentando que es imposible que el capitán esté al tanto de cada persona que lo espera en los accesos. Para el mediático, la victimización del menor en los medios es una consecuencia directa de una expectativa desmedida fomentada por los adultos a cargo del menor.