Ana María Cores recordó el motivo de su boda con Pepe Cibrián: “Me fasciné con él y todo lo que tenía que ver con el mundo del Espectáculo”
La destacada actriz, se entrevistó con Héctor Maugeri para '+CARAS', y evocó su matrimonio de solo cinco meses con el reconocido director de teatro: manifestó su admiración por quien fue su marido que, hace un año, también fue invitado al programa y habló sobre ella.
Ana María Cores, reconocida actriz, cantante y bailarina, fue la invitada estelar del ciclo +Caras (Caras TV), conducido por Héctor Maugeri. A sus 74 años, con una elegancia que remite a los íconos del cine clásico —vestido blanco, labios rojo profundo y cabello platinado al estilo Marilyn Monroe—, la artista abrió su corazón y reveló detalles desconocidos de su vínculo con Pepe Cibrián Campoy, una de las figuras más influyentes del teatro musical argentino.
Durante la entrevista, Cores sorprendió al referirse a su breve matrimonio con Cibrián, celebrado en 1971 cuando ella tenía apenas 20 años y él, 23. La unión, realizada en la Bahía de San Benito, duró solo cinco meses. “La primera obra que hice la hice con él. Me fascinaba todo lo que tenía que ver con el mundo del espectáculo”, expresó la actriz, reconociendo la profunda admiración que sentía por el joven director teatral.
Según relató, fue el propio Cibrián quien le propuso casamiento, y ella aceptó casi de inmediato. “Él me decía que me quería y yo creía en eso. Fue como condensar todo ese universo fascinante del espectáculo”, explicó. Pese a conocer la orientación sexual de su pareja, Cores confesó haberse sentido deslumbrada por su talento y personalidad.
No obstante, la convivencia no tardó en volverse insostenible. Tras una mudanza a México, la actriz decidió regresar sola a la Argentina. “Dije: ‘Basta, hasta acá’. Ya no había conexión. Más allá de su sexualidad, en el día a día te das cuenta cuando no podés estar más con alguien”, afirmó.

Uno de los momentos más llamativos de la entrevista fue cuando Maugeri le preguntó si alguna vez había dicho que Cibrián era “como Calígula”. Cores no solo lo confirmó, sino que profundizó: “Él cree estar en un lugar superior. Necesita tener ese poder. A veces, cuando uno quiere tanto poder, es porque no se siente seguro”.
Pese a su fallido matrimonio, Ana María subrayó que la relación profesional con Cibrián siempre se mantuvo intacta. “No necesité de él para entrar al mundo del teatro. Después volvimos a trabajar juntos. A veces es insoportable, pero aprendí muchísimo de él”, concluyó con honestidad y gratitud.