De la pesca al plato: así es la experiencia en Recreo Keidel, Zárate
Rodrigo Cascón y Sebastián Coria exploraron los encantos de este destino bonaerense. Una propuesta de turismo de cercanía que combina la pasión por la caña con la mejor gastronomía autóctona a orillas del Paraná.
En una nueva entrega de ‘Destinos y sabores’, Rodrigo Cascón y Sebastián Coria compartieron los detalles de su reciente viaje a Recreo Keidel, un enclave privilegiado ubicado en Zárate, provincia de Buenos Aires. Este destino se posiciona como una opción ideal para el turismo de cercanía, ya que se encuentra a muy pocos kilómetros de la Capital Federal. La accesibilidad es uno de sus puntos más fuertes ya que los visitantes pueden arribar fácilmente en auto propio a través de la Ruta Nacional 12 o incluso optar por el transporte público, lo que lo convierte en la escapada perfecta de un día o fin de semana para quienes buscan desconectar del ritmo urbano sin alejarse demasiado.
Acompañados por lugareños, los conductores hicieron hincapié en la atracción estrella del lugar la cual consiste en una pesca guiada. Esta actividad está diseñada para adaptarse a los tiempos del pescador, ofreciéndose en dos turnos diferenciados, matutino y nocturno, permitiendo disfrutar de las diversas condiciones del río.
Según explicaron los expertos de la zona, las aguas de Recreo Keidel son generosas en especies valoradas como bogas, armados y pejerreyes. El servicio de guías no solo garantiza el hallazgo de los mejores ‘pozos’, sino que también brinda una experiencia educativa sobre el comportamiento de la fauna ictícola del Delta según la época del año.
Tras la exitosa jornada en el agua, la acción se trasladó a los fuegos, donde Rodrigo presentó recetas emblemáticas con el producto fresco recolectado y con la colaboración de Juancho, el cocinero local, prepararon un bagre de temporada frito. El proceso, capturado paso a paso por las cámaras, consistió en cortar el pescado en postas, pasarlas por una mezcla de harina, sal y pimienta, para luego sumergirlas en aceite hirviendo hasta lograr un dorado crocante. Esta técnica resalta la suavidad de la carne blanca del bagre, una de las delicias más tradicionales para quienes frecuentan las costas zarateñas.
Finalmente, el menú se completó con una boga a la parrilla con un toque gourmet en donde Juancho y Rodrigo cocinaron la pieza abierta con sal y pimienta, pero el diferencial estuvo en la cobertura de una salsa con abundante queso, al estilo napolitana, que se fundió sobre el fuego aportando una cremosidad única.