Karina Ranni recordó sus orígenes en la música a 38 años de su debut: “Me siento orgullosa”
En el programa de entrevistas de Tomás Dente recibieron a la icónica figura de la cumbia argentina. La entrevista repasó hitos de su recorrido artístico y los primeros pasos en el escenario.
En una nueva entrega de ‘Entre nos’, Tomás Dente recibió a Karina Ranni, quien conmemoro sus 38 años en la música recordando sus humildes comienzos como modelo en un programa de televisión, donde su presencia escénica la impulsó rápidamente hacia el mundo del espectáculo.
Desde esos inicios en los años 80, Ranni se unió al grupo ‘Las primas’’, pionero en la cumbia femenina, con el que conquistó escenarios en Argentina, México, España y Estados Unidos, logrando giras internacionales y colaboraciones en teatro junto a figuras como Juanito Navarro, consolidando su versatilidad como artista multifacética.
Ante ello la invitada especial habló de su inicios en la música y recordó: “Yo tenía la vocación de chiquita, tenía la cucharita en la mano, a los cuatro, e imitaba a Rafaela Carrá. Yo miraba la marquesina del ‘Gordo’ Porcel y decía ‘Yo un dia iba a estar ahí’, pero era imposible porque yo no tenía familia, no había contacto con llegar (..) empecé de aplaudidora, me pagaban, después me pasaron a la escalinata, de ‘Finalissima’, de aplaudidora a modelo. Después en ‘La novicia rebelde’ y después vi que había un casting para ‘Las primas’ y me tomaron una prueba de canto y baile y ahí entré fue un ante y un después en mi vida”.
La cantante, que también incursionó en la actuación con roles en obras junto a Guillermo Francella, Ricardo Darín y Norma Pons, y en la conducción periodística en Crónica TV, destacó en la charla cómo esos primeros pasos forjaron su pasión por la música.
No obstante la artista habló de los impedimentos que tuvo en aquel entonces en donde subrayó: “Yo no sabía en lo que me metía a tal punto que dije ‘dejo todo y me voy a vender zapatos a una zapatería’, por la presión (..) sufrí además con una madre que no estaba a favor de esto porque quería la hija que estudiara, mi papá sí, me llevó a todos lados. Me jugó en contra lo de mi mamá, por un problema de alcoholismo que ella tenía, que veía que su hija la pegó y no la apuntalaba, estaba con esa inseguridad de cuidarla a ella de chiquita, y me equivoqué mucho porque había lugares donde me tendria que haber re quedado, pero siempre yo con esa cosa de inseguridad que hoy de grande la perdoné, pero son errores que se cometen que yo como madre no quiero cometer”.